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Autonomía, escucha y lealtad: Las claves indispensables para ser buen líder, según un experto

El liderazgo evoluciona. Jesús Cochegrús nos explica el modelo que hoy construye equipos sanos y resultados duraderos.
mar 20 enero 2026 05:23 AM
Foto de un collage de arte de un hombre en una silla de oficina con una laptop en las piernas y cabeza de una estatua griega.
El liderazgo masculino actual exige adaptación, escucha y una nueva relación con el poder. (Foto arte: Olena Koliesnik/Getty Images)

Estamos en un momento clave de transformación humana: por un lado, esas viejas estructuras de poder y “de hacer las cosas” se aferran a permanecer y por otro, la diversidad, la salud mental y las nuevas masculinidades son parte de una conversación necesaria en la que los hombres de hoy comienzan a deshacerse de la rigidez y exploran nuevas formas de convivencia y crecimiento. De ahí tan necesaria una conversación pendiente: el liderazgo que construye equipos sanos y genera resultados sostenibles.

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Alejándose del concepto de “macho alfa” u “hombres de alto valor”, los nuevos liderazgos prefieren retener el talento a seguir bajo la sombra de la figura del jefe rígido, porque “el mundo cambió y estamos viviendo lo que yo llamo un nuevo nivel de juego”, explica en entrevista con Life and Style Jesús Cochegrús, líder mexicano en la industria de videojuegos por más de 20 años y conferencista internacional. “Ante nuevos niveles de juego desarrollas nuevas habilidades, buscas nuevas herramientas, te rodeas de nuevos aliados y planteas nuevas estrategias”.

Cochegrús, quien ha desarrollado proyectos para marcas internacionales como Nike, Audi, Volkswagen, entre otras, suele utilizar analogías de videojuegos para entender mejor cómo transformar nuestro mindset en un momento histórico de cambios constantes o, lo que él llama, una mentalidad gamechanger, en la que “cambias tu forma de jugar para ser tú quien cambie el futuro de ese universo”.

El nuevo liderazgo masculino: qué cambió y por qué importa

Para el ingeniero, quien fue pionero en la industria de videojuegos en México, actualmente estamos en “un nivel de juego” en el que las organizaciones necesitan un alto nivel de adaptabilidad que antes no era tan crítico y hoy es primordial.

“Este nivel se distingue por la velocidad del cambio tecnológico, el impacto de la inteligencia artificial, los nuevos modelos de negocio y la volatilidad de los mercados, pero, sobre todo, por los nuevos comportamientos humanos, tanto de clientes como de colaboradores”, explica.

Equipos híbridos, generaciones con expectativas diferentes, clientes y colaboradores altamente exigentes, ritmos acelerados y decisiones complejas requieren líderes capaces de leer las nuevas dinámicas del entorno y fomentar culturas organizacionales que se adapten ágilmente.
Jesús Cochegrús

Cochegrús, quien ha ofrecido más de 500 conferencias en 25 países y ha participado en distintas Worlds Business Forums de WOBI, explica que la adaptabilidad no solo es una estrategia o en procesos laborales, también está en los mindset individuales y en la cultura organizacional.

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Tres claves para que los hombres lideren mejor hoy

Para el experto, ningún reto actual puede superarse con estrategias del pasado: la cosa está en evolucionar. De ahí la importancia de acercarse a nuevos modelos de liderazgo que permitan que una organización tome el control y deje de “reaccionar”.

El nuevo liderazgo es quien detona la evolución de cada persona y de cada equipo.
Jesús Cochegrús

Para esto, propone tres características indispensables para los nuevos liderazgos:

AUTONOMÍA EN LUGAR DE CONTROL

No se trata de demostrar fuerza o de ser distante, infalible e inflexible. Ninguna persona tiene las respuestas para todo y, ciertamente, los jefes no son “todólogos”. De hecho, para Cochegrús, esa cultura rígida hace más difícil la adaptación y los procesos se ralentizan al punto en el que aquellos equipos que solo esperan órdenes y a los que no se les permite tener iniciativa, tienen poca capacidad de reacción, poca innovación y fácilmente caen en el burnout .

Del otro lado, cuando una cultura laboral es ágil y flexible, permite experimentar, ajustar estrategias, fallar rápido, corregir y, con esto, avanzar y alcanzar metas. “Aquí viene el gran cambio: el líder dejó de ser la única fuente de respuestas”.

De esta forma, asegura, todo el equipo puede detectar oportunidades y encuentra nuevas rutas.

“Un buen líder es como un diseñador de niveles: crea un espacio donde los retos son alcanzables, las reglas son claras, los cambios de ruta no rompen al equipo y, lo más importante, donde todo el equipo se siente seguro de aportar ideas y de ser proactivo”, dice el ingeniero a su modo gamer.

Cuando permites que otros jueguen, decidan y descubran caminos, la innovación deja de depender de una sola persona y se convierte en un flujo natural del equipo.
Jesús Cochegrús

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ESCUCHAR TAMBIÉN ES LIDERAR

Escuchar, dice el experto, no es pasividad, sino una herramienta para tomar mejores decisiones. Por esto, el nuevo líder habla menos, pregunta más y se interesa por lo que su equipo experimenta a diario.

De hecho, añadiendo una nueva capa, asegura que un líder con una vulnerabilidad bien gestionada crea confianza. “Admitir errores, pedir ayuda y abrir conversaciones reales no debilita a un líder, lo vuelve más creíble”.

Las personas buscan líderes que escuchen, no figuras de autoridad que sólo emitan órdenes. Un equipo que se siente visto, respetado y considerado colabora mejor, innova más y permanece más tiempo.
Jesús Cochegrús

LEALTAD BASADA EN EL CRECIMIENTO, NO EN MIEDO

No es ningún secreto: actualmente mantener la lealtad es difícil: si una app se siente vieja, la desinstalamos; si un empleo se siente desconectado, buscamos uno nuevo. Ahí es donde los nuevos liderazgos deben crear una experiencia tanto para clientes como para colaboradores que mantenga emocionalmente vinculadas a las personas al proyecto.

¿Cómo? A través de propósito, claridad, evolución y sentido de crecimiento. El objetivo es que tanto tu equipo como tus clientes permanezcan porque se sienten parte de algo que los inspira y porque “suben de nivel contigo”.

“Yo mido el engagement en tres dimensiones: Replay-Value, Share-Value y Growth-Value. Yo me hago estas preguntas sobre mi empresa, pensando en mis clientes y en mi gente: ¿quieren volver a jugar conmigo? ¿comparten con otros lo fantástico de jugar con nosotros? ¿crecen gracias al juego que proponemos?”, dice el experto.

Hoy las personas se quedan donde siente crecimiento, propósito y conexión (...) Si sienten que la empresa evoluciona, ellos evolucionan con ella. Si no, simplemente buscan otro juego.
Jesús Cochegrús

Y tú, ¿qué tan cerca estás de ser un nuevo liderazgo?

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