Estás trabajando frente a la computadora, te reacomodas en el asiento y volteas a ver tu teléfono. Respondes un mensaje de inmediato porque tener los globos rojos de notificaciones sin abrir te incomoda y aprovechas para ver uno o dos memes en Instagram, te aburre la app y pasas al scrolleo infinito de TikTok.
De repente ya pasaron 25 minutos y no has avanzado en el trabajo, pones música y decides que es momento de concentrarte, pero te cuesta trabajo y así pasas de la computadora al celular y ni hablar de la tablet o los videojuegos que te están esperando. Es más, casi podría apostar que este texto ya te pareció “demasiado largo” y apenas va un párrafo. Si te sientes identificado, probablemente estás teniendo una sobreestimulación de dopamina.