"El Juicio Final", uno de los frescos más famosos de la Capilla Sixtina pintada por Miguel Ángel, se encuentra en un proceso de restauración nunca antes hecho que tiene como objetivo devolverle los colores vibrantes de la máxima obra del maestro renacentista que mide casi 14 metros de altura. Desde hacía 30 años, cuando los expertos en conservación de arte del Vaticano eliminaron un ligero residuo blanquecino dejado por el sudor de los visitantes, esta área no recibía un trabajo como el de ahora.
Conoce la gran restauración con la que la Capilla Sixtina recuperará sus vibrantes colores
La directora de los Museos Vaticanos, Barbara Jatta, informó que los visitantes podrán seguir accediendo a la Capilla Sixtina durante el proceso de restauración; sin embargo, este fresco en particular permanece oculto tras un andamio cubierto con una reproducción de "El Juicio Final".
A la obra se le está retirando un velo que Jatta describió como "algo parecido a una catarata". De hecho, el propio Vaticano explicó que esta sustancia, identificada como lactato de calcio, es "invisible a simple vista" y se elimina con agua destilada aplicada a través de una capa de papel japonés.
El jefe de investigación científica de los Museos Vaticanos, Fabio Morresi, aseguró que "la transpiración aumentó en los últimos años debido al cambio climático".
A causa de la transpiración producimos ácido láctico, que se convierte en lactato de calcio.
Desde hace tiempo, se tomaron medidas para reducir el número de visitantes presentes al mismo tiempo en la Capilla Sixtina, que también es el lugar donde los cardenales se reúnen en cónclave para elegir a los nuevos papas.
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La historia de restauración de la Capilla Sixtina
"El Juicio Final" es la obra central de la Capilla Sixtina; situada justo detrás del altar, fue concluida entre 1536 y 1541, y se dice que cuando el entonces papa Pablo III la vio por primera vez quedó tan impresionado que cayó de rodillas y pidió perdón.
En total, esta pieza cubre una superficie de 180 metros cuadrados y contiene 391 figuras que causaron un gran escándalo en su momento, pues numerosos personajes aparecen desnudos y semidesnudos, por lo que, tras la muerte de Miguel Ángel varios fueron cubiertos con paños pintados sobre el original que en 1994 se retiraron durante la última restauración.
Los actuales trabajos de conservación son patrocinados por donantes estadounidenses y el jefe de investigación de los Museos Vaticanos aseguró que la diferencia en la obra antes y después del tratamiento será como ver "dos mundos distintos".
Generalmente, los trabajos que se realizan en la Capilla Sixtina se realizan durante los horarios de cierre a los visitantes y sin necesidad de andamos, pero en el caso de "El Juicio Final" no es posible por la magnitud de la obra.
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Con información de AFP