Han pasado 146 años desde que la construcción de la Sagrada Familia de Barcelona comenzó y hoy alcanzó su cima, al completarse la instalación de la cruz en su torre central que mide 172.5 metros, convirtiéndose en el templo más alto del mundo.
146 años después, la Sagrada Familia alcanza su máxima altura: 172.5 metros
Con una enorme grúa, se instaló la última pieza de la cruz blanca que mide 17 metros de alto y 13.5 metros de ancho. Esto completa la torre de Jesucristo, que es la más alta de las 18 que Antoni Gaudi diseñó hace más de un siglo.
Hoy era un día que estábamos esperando con expectación. Ha ido todo muy bien.
El legado de Antoni Gaudí y el diseño original
Ahora, con 172.5 metros de altura, la basílica se convierte en el edificio más alto de Barcelona y queda solo poco por debajo de la montaña de Montjuic, que mide 177 metros de altura, siguiendo el diseño original del arquitecto catalán, quien no quería sobrepasar lo que consideraba “la obra de Dios”.
Alrededor de la torre todavía están los andamios que se irán retirando poco a poco antes del 10 de junio, fecha en la que se realizará la bendición de la torre, coincidiendo con los 100 años de la muerte de Gaudí, quien falleció tras ser atropellado por un tranvía.
Para la ceremonia se espera que el papa León XIV esté presente, sin embargo aún no ha confirmado su asistencia.
¿Qué falta para terminar la Sagrada Familia?
El templo le quitó el récord de Ulm, en Alemania, como la iglesia más alta del mundo, y la colocación de la cruz es uno de los mayores pasos en la creación del monumento, cuya construcción inició en 1882 y que ha tenido numerosos altibajos.
Imagen de la Sagrada Familia en 1940:
Se esperaba que toda la obra estuviera terminada en 2026, sin embargo la pandemia de covid obligó a detener la construcción, y por ahora la junta constructora, que es una fundación privada, no ha fijado públicamente una fecha definitiva de finalización .
“Se habla de un deseo, que es acabar en unos 10 años, pero no es ningún compromiso porque pueden pasar muchas cosas”, dijo el arquitecto Jordi Faulí a medios de comunicación, y es que estos planes dependen de que no haya nuevos contratiempos que afecten el flujo de visitantes, que es la principal fuente de financiación de las obras.
Imagen de la Sagrada Familia en 2010:
La fachada de la Gloria
Además, todavía faltan los accesos a la fachada de la Gloria, la entrada principal que aún debe construirse, sin embargo es difícil llegar a un acuerdo puesto que su ejecución implicaría derribar edificios de viviendas, reubicando a cientos de vecinos.
Según el diseño de Gaudí, la fachada debe estar precedida por una escalinata y una plaza, pero en plena crisis de acceso a la vivienda, el Ayuntamiento de Barcelona debe mediar el conflicto y garantizar soluciones habitacionales a las personas que se verían desplazadas.
Mira esta foto de la fachada de la basílica en 2015:
Con información de AFP