Estás trabajando frente a la computadora, te reacomodas en el asiento y volteas a ver tu teléfono. Respondes un mensaje de inmediato porque tener los globos rojos de notificaciones sin abrir te incomoda y aprovechas para ver uno o dos memes en Instagram, te aburre la app y pasas al scrolleo infinito de TikTok.
De repente ya pasaron 25 minutos y no has avanzado en el trabajo, pones música y decides que es momento de concentrarte, pero te cuesta trabajo y así pasas de la computadora al celular y ni hablar de la tablet o los videojuegos que te están esperando. Es más, casi podría apostar que este texto ya te pareció “demasiado largo” y apenas va un párrafo. Si te sientes identificado, probablemente estás teniendo una sobreestimulación de dopamina.
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Una de las corrientes de pensamiento que está ganando fuerza entre expertos en psicología y psiquiatría es que muchos de los problemas psicológicos actuales son impulsados más por intrusiones externas que por conflictos internos. Por ejemplo, la profesora de psiquiatría de la Universidad de Stanford, Anna Lambke, explica que actualmente la sobreestimulación del sistema sopaminérgico del cerebro, que es el conjunto de neuronas que producen y liberan dopamina, es uno de los problemas más serios a los que nos enfrentamos los humanos.
Y es que el mundo actual está diseñado para mantener una estimulación constante en este complejo sistema neuronal que ayuda a la memoria, el aprendizaje y el estado de ánimo, lo que encontrar en un equilibrio se vuelve complejo, e incluso menciona que una preocupación real es el uso de la IA y cómo el contenido personalizado a través de los algoritmos puede desencadenar comportamientosadictivos.
De ahí la importancia de iniciar una especie de “ayuno de dopamina” o un “detox de dopamina”, ¿para qué? Para ayudar ayudarle al cerebro a recuperar la respuesta natural al dolor y al placer.
La experta propone que lo recomendable es realizar estos ayunos por 30 días, pero funciona bien si se realiza por 10 días, pues esto ayuda a romper poco a poco los patrones de comportamiento que nos hacen tener una sobreestimulación del sopaminérgicosopaminérgico. La meta de esto es restablecer el sistema de recompensa del cerebro al abstenerse de actividades altamente estimulantes.
Bueno, pero… ¿cómo se logra?
Salir con grupos de amigos y adoptar hobbies que no involucren el uso de pantallas puede ayudar a disminuir la sobreestimulación de la dopamina.(Foto: Frazao Studio Latino/Getty Images)
Se dice más sencillo de lo que es, sobre todo porque llevamos nuestro smartphone, tablet y computadora a todos lados, pero es posible. Se trata de disminuir nuestro consumo de pantallas y adoptar otros comportamientos más sanos: ejercicio regular, interacción social (sí, sal con amigos, visita a tu familia) y meditación. También es recomendable adoptar hobbies que no incluyan pantallas.
Eso sí, la doctora Lembke deja claro que esto no es un procedimiento médico como tal, ni tampoco es una terapia cognitiva-conductual, más bien se trata de ser más estructuradas y de autoimponerse abstinencia para poder cambiar nuestra exposición a la sobreestimulación.
Entonces, ¿estás listo para cambiar tu exposición a las pantallas?