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Nuestras Historias

Las barras siguen siendo la peor parte del futbol

Lejos de animar, apoyar y ofrecer aliento a los equipos que dicen amar, las barras en Latinoamérica siguen generando violencia cada fin de semana.
dom 13 marzo 2022 12:21 PM
barras-futbol
Estos grupos son un mal que ha acompañado al futbol desde hace décadas.

Después del shock y las reacciones que provocaron las imágenes provenientes del Estadio Corregidora, el sábado 5 de marzo del 2022, vinieron los cálculos, los debates, la especulación y las sanciones.

Los heridos continúan en recuperación, el torneo mexicano se detuvo solo por un día y la pelota rueda por todo México, eso sí, con campañas de marketing –una tras otra, sin planes de acción concretos- contra la violencia en los estadios, con playeras blancas y, en muchos casos, sin aficionados en las gradas.

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La violencia en la Liga MX nos recordó que las barras siguen ahí, impunes, en masa, con influencia, conectados, haciendo negocio -o por lo menos eso se presume- y con cierto poder dentro del entorno del futbol, ese deporte que se juega alrededor del mundo y que, de vez en vez, se convierte en pesadilla para las familias y amigos que se juntan los domingos para apoyar al deportivo local.

El enfrentamiento ocurrido durante el partido Querétaro - Atlas le dio la vuelta al mundo por la frialdad de las imágenes y videos, pero con escasos días de diferencia, otras partes de México y Latinoamérica vivieron episodios de violencia relacionados al balompié.

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Juárez - León

Un día antes de los sucesos en el estadio queretano, Juárez recibió a León en la frontera para disputar un partido correspondiente a la novena fecha del campeonato, en el que la Fiera se llevó los tres puntos, pero un reporte de secuestro opacó cualquier show deportivo.

El reportero Antonio Nieto publicó en sus redes la historia del plagio de tres integrantes de la barra leonense, por parte de hinchas de los Bravos.

El final de este hilo apunta a que los barristas de los Panzas Verdes regresaron con bien a casa, pero no sin antes pagar un rescate monetario, y con "trapos", como llaman a las banderas y otras telas con escudos e insignias dentro del mundo de las hinchadas.

Sorprendentemente, este caso no tuvo eco en los medios de comunicación. Un punto negro más en la narrativa de violencia dentro del deporte nacional que, a falta de confirmación oficial, quedará impune .

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Drogas y armas, una constante

En el cono sur, las barras futboleras mantienen viva la fama de violentos, asociados a otras prácticas delictivas y sumamente peligrosos.

Casi semana tras semana llega una nueva historia para reforzar la necesidad de más regulaciones o, simplemente, la erradicación de estos grupos de animación -pero que hace mucho tiempo dejaron de enfocarse en eso, animar al club de sus amores-.

River Plate visitaba la ciudad de Salta, para jugar ante el Deportivo Laferre en la Copa Argentina . Varios autobuses con hinchas Millonarios también hicieron el viaje, pero fueron detenidos por la policía, el martes 8 de marzo.

Sí, en la Liga argentina están completamente prohibidos los aficionados visitantes durante los partidos, pero esta regla no existe en el certamen copero.

El reporte oficial dicta que dentro de tres camiones, las autoridades incautaron armas y estupefacientes , lo que provocó la detención de más de una decena de barristas.

Pistolas, cuchillos y otras puntas, además de múltiples paquetes de droga se mostraron como pruebas por parte de los oficiales porteños.

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Brasil al mismo ritmo

El domingo 7 de marzo, solo unas horas después de la brutal golpiza que vivieron aficionados del Atlas, barristas brasileños se enfrentaron hasta llegar a consecuencias fatales.

Un aficionado perdió la vida y por lo menos otro resultó herido de bala en riñas campales que enfrentaron a los hinchas del Atlético Mineiro y ultras de Cruzeiro, en las calles de Bello Horizonte.

El reporte oficial posterior, indicó que esta batalla campal había sido planeada por redes sociales. En ella participaron más de 50 asistentes al partido.

Y más temprano en el año, el 12 de febrero, otro deceso se confirmó desde las calles de Sao Paulo; el equipo brasileño perdió la final del Mundial de Clubes frente al Chelsea , lo que provocó algunas riñas entre sus aficionados.

Varios videos se viralizaron mostrando los disturbios, dentro de los que un hombre perdió la vida después de sufrir un impacto de bala.

La policía local confirmó horas después que el aficionado de Palmeiras, quien tenía 42 años, fue trasladado con vida a un hospital, en donde murió a causa de los daños que provocó el disparo.

Las historias violentas no dejan de acumularse. Las barras siguen manchando lo que supone ser el espectáculo más bonito para los amantes del deporte y las ligas, la FIFA , las Confederaciones correspondientes, parecen no entender que, de no erradicar la simple posibilidad de enfrentamientos, riñas o cualquier tipo de violencia, las visitas a los estadios serán cada vez de mayor riesgo, y con ello, el negocio también se verá comprometido.

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