La escena es, literalmente, explosiva y todo parece suceder en un mismo instante: el cielo se ilumina con un puñado de espirales brillantes que ascienden, la multitud enloquece, gritos, aplausos y aullidos se juntan en un coro ensordecedor. Abajo, un hombre corre eufórico, golpeándose el pecho, contagiando a sus compañeros, que celebran también saltando, y a la tribuna, que le devuelve ese mismo nivel de alegría en una suerte de retroalimentación festiva. El que corre es Fernando Tatís Jr., figura de los Padres de San Diego. Acaba de conectar el home run con el que su equipo sella la voltereta y deja tendidos a los Angels de Los Ángeles en un duelo que, además de la alegría de la victoria y sin ser un clásico, reviste una importancia especial por la rivalidad deportiva que existe entre las ciudades de ambas novenas.
El San Diego de los aficionados
El partido parece sacado del guion de una película, pero es completamente real. Tuve la suerte de presenciarlo en directo en la grada del Petco Park en una de las paradas más emocionantes de un viaje organizado por Visit San Diego para mostrar un lado tan atractivo como interesante de la ciudad: su vertiente deportiva. Y los Padres, por supuesto, son una de las caras más potentes en este sentido.
Fundado en 1969, el equipo es la organización deportiva en activo más antigua de la ciudad y, por ende, el emblema deportivo más identificado con San Diego. No es casualidad la emoción y el orgullo que sus triunfos producen en la afición. Por si fuera poco, el equipo cuenta con una casa que permite a los asistentes vivir los partidos como una experiencia de primer nivel.
Localizado en el Gaslamp District, corazón de la ciudad, e inaugurado en 2004, el Petco Park es un estadio con todas las comodidades para disfrutar un juego de beisbol y más: sus puntos de venta accesibles, varios de ellos incluso con vista a lo que sucede en el campo (mención especial para la venta automatizada de cerveza a la que tienes acceso con la lectura de tu tarjeta de crédito: tomas la cerveza que quieres y el cobro se realiza en automático al salir gracias a los lectores en los puntos de entrada y salida), con diversas zonas dentro del complejo que hacen que la visita se disfrute desde antes de que el juego inicie gracias una plaza que incluye escenario para espectáculos, bares, zona de juego para niños y un parque para perros que lo convierten en mucho más que un estadio deportivo.
Uno de los aspectos extracancha más sorprendentes es la convivencia pacífica que se da tanto en los alrededores del estadio como en el interior entre los aficionados de los equipos rivales. Aunque por obvias razones predominaban los seguidores de los Padres, los de los Angels caminaban con tranquilidad, vistiendo sus colores e incluso mezclándose, una situación de la que podrían tomar nota otros deportes y otras ciudades del mundo: la convivencia pacífica es posible entre aficiones rivales, evitando la intervención de la policía y los operativos especiales para la logística de ingreso y salida de los estadios. Todo eso permite una experiencia familiar en la que todos son bienvenidos a disfrutar del espectáculo. Sucede incluso en Bub’s, un sports bar ubicado a pocos metros del estadio en el que una gran cantidad de aficionados, tanto locales como visitantes, se reúnen antes de los partidos. Solo unos minutos antes del inicio del partido y gracias a su cercanía con el estadio y a la fluidez en el ingreso, Bub’s se queda prácticamente vacío mientras el bullicio se muda al Petco Park.
San Diego, California, más allá del diamante
Sería un error, sin embargo, creer que el beisbol es el único deporte que ofrece San Diego. El panorama es mucho más amplio y diverso. Posiblemente, la opción más sorprendente para el visitante es el rugby, un deporte muy popular en los países de la Commonwealth y en otros como Argentina, Francia o Italia, pero cuya presencia en Estados Unidos no es tan honda. El San Diego Legion está intentando cambiar esa percepción. Inscrito en la liga profesional de Estados Unidos, fundada hace solo siete años, el equipo cuenta con jugadores procedentes de lugares como Australia y Sudáfrica. Su gran meta ser la sede de la Copa del Mundo de 2030, un objetivo que el Legion comparte difundiendo la idea de un deporte “de hooligans jugado por caballeros”.
Lee:
Además, hay deportes cuya presencia sigue creciendo en el país, pero que no sólo están posicionados, sino que incluyen un exitoso historial. Es el caso del futbol femenil, en el que Estados Unidos es una de las potencias mundiales. San Diego Wave FC es el club de la ciudad en la NWSL, la liga nacional femenil más importante del mundo, en la que comenzó a competir en 2022. Pese a su juventud, tuvo entre sus filas a la legendaria Alex Morgan, campeona mundial y olímpica y hoy accionista del club, y hoy cuenta con futbolistas como María Sánchez y Daniela Arias, seleccionadas por México y Colombia, respectivamente. Ambas comparan su experiencia en las ligas de sus países con el profesionalismo que existe en Estados Unidos y no dudan en señalar “la amplia diferencia” que existe a favor del campeonato donde hoy compiten, en términos de “instalaciones y nivel” futbolístico.
Imperdible:
Para quienes más que ser espectadores prefieren ser protagonistas de la acción, hay opciones como Speed Boat Adventures, quienes ofrecen tours en sus pequeñas y ágiles embarcaciones para recorrer la bahía con la guía de un experto. E incluso otras bajo techo, como Swing Social, un sports bar que ofrece simuladores de gran cantidad de deportes.
Seven Nation Army, la MLS y el impacto del Chucky Lozano
Desde que llego al Snapdragon Stadium, sede del San Diego FC, en mi mente no deja de sonar el "Seven Nation Army" de White Stripes y lo hace, además, con un inconfundible coro que se puso de moda en 2018: “Eeeel Chuuucky Lozaaaano… Eeeel Chuuucky Lozaaaano…”. La razón es sencilla: Hirving Lozano es la nueva estrella del equipo de futbol más importante de la ciudad, que disputa este año su temporada debut en la MLS. Lozano, autor del gol del triunfo ante Alemania en el Mundial de 2018, fue contratado por el club el año pasado.
El Snapdragon Stadium se encuentra en el terreno donde anteriormente se levantaba el San Diego Stadium, casa de los Chargers hasta su mudanza, y también de los Padres hasta antes de la inauguración del Petco Park. Con una capacidad menor, la casa del San Diego FC es un estadio moderno y cómodo que brinda a los asistentes una agradable experiencia en términos de ingreso, salida y compras.
El Chucky ofreció un par de destellos sin conseguir anotar, pero yo cumplí el sueño de escuchar mi nombre gritado en un estadio de futbol: cuando realizaba un recorrido por los alrededores de la cancha grabando un video, escuché fuerte y claro: “¡Venegas!”. Cuando me giré para ver (¿saludar?) al entusiasta aficionado, comprendí que nadie tenía idea de quién era y recordé que mi apellido estaba escrito en mi camiseta del San Diego FC. Un sueño cumplido que queda grabado en el archivo de mis momentos deportivos más memorables.
Al salir del estadio confirmo otra de las grandes ventajas de la ciudad: el tranvía (de fácil acceso y eficaz servicio) me lleva de vuelta a la estación del Convention Center (donde se lleva a cabo la famosa Comic Con, nacida también en esta ciudad) en unos 15 minutos. Apenas diez minutos más tarde, estoy de vuelta en mi hotel, el Pendry San Diego, en pleno Gaslamp, a un par de cuadras de Petco Park.
LLEGADA
El Cross Border Xpress (CBX) es la frontera terrestre más transitada del mundo; se estima que cerca de 200,000 personas cruzan cada día el puente que conecta México y el sur de California desde Tijuana. CBX es un método perfecto para abreviar esa espera de manera significativa y hacerla mucho más cómoda. Si vuelas a Tijuana, desde ese aeropuerto hasta cruzar a la terminal en San Diego tardas aproximadamente 20 minutos. Lo único que necesitas para hacer uso de este puente peatonal de menos de 120 metros es pasaporte, visa y el pase de abordar del vuelo que te llevó a Tijuana.
ALOJAMIENTO
El Pendry San Diego es un hotel atractivo por su diseño, su servicio, su ubicación y sus vistas: el mix urbano-costero tan propio de California. A un par de cuadras del Petco Park y a cinco minutos caminando del Convention Center, está rodeado de una gran cantidad de restaurantes, bares y hasta de un speakeasy con jazz en vivo, Prohibition Lounge, que abren las posibilidades para la vida nocturna. Si a eso se añade una piscina en la terraza –los domingos organizan fiestas con DJ en la que se sirven cocteles de la casa–, el Pendry se convierte en una opción perfecta para un viaje de negocios o de placer. Solo el croissant con almendras que sirven para el desayuno en Provisional, su restaurante, justifica una estancia.
¿DÓNDE COMER?
3131 es una gran forma de poner un acento culinario al viaje. El restaurante de Drew Deckman, con su enfoque sostenible y la filosofía “de la tierra a la mesa”, está ubicado en el barrio North Park, vibrante y actualmente en boga. Con pescados y mariscos de Baja California, pastas y risottos estupendos y carnes de primera, ofrece además un ambiente acogedor en el que destaca su coctelería.
Para quienes busquen algo fuera del fine dining, Meze Greek Fusion sirve una combinación de cocina mediterránea en un ambiente californiano y más casual, mientras que Tom’s Watch Bar representa la ejecución perfecta de un sports bar con el encanto añadido de estar pegado a Petco Park.