Pese a no lograr un nuevo doblete como sí hizo en las dos primeras carreras de la temporada, Mercedes sigue dominando el Mundial y si sus rivales no logran acercarse a la escudería alemana, el título de pilotos se jugará entre Antonelli y Russell.
"Vamos por el buen camino", dice Antonelli
"Por supuesto que todavía es demasiado pronto para pensar en el campeonato, pero vamos por buen camino", declaró tras la carrera Antonelli.
No fue, sin embargo, un paseo para el italiano, que se sobrepuso a una salida fallida, cuando partiendo desde la pole position se vio relegado a la sexta plaza en los primeros metros del Gran Premio.
Tampoco le fue mucho mejor a Russell, que pese a salir segundo se vio relegado al cuarto puesto, por detrás de Piastri, Leclerc y Norris.
Pese a su salida fallida, Russell fue adelantando a sus rivales hasta colocarse a la altura de Piastri y pelear por la primera plaza.
Si bien la situación parecía ideal para el británico, todo cambió cuando los monoplazas comenzaron a entrar en boxes para cambiar neumáticos.
El coche de seguridad, decisivo
Norris trató de sorprender y adelantó su entrada a la vuelta 16 para tratar de avanzar posiciones, pero no lo logró.
Posteriormente entraron a cambiar gomas Leclerc y Piastri, dejando a los Mercedes en cabeza, con Russell lidery Antonelli a poco más de dos segundos y medio.
Russell entró tras 21 vueltas y justo después se accidentó el británico Oliver Bearman al intentar superar al argentino Franco Colapinto lo que obligó a salir al coche de seguridad.
Eso favoreció a aquellos que aún o habían pasado por boxes, entre ellos Antonelli, que pasó de la tercera posición a liderar la carrera.
"No sé qué habría pasado, cuál habría sido el resultado sin el coche de seguridad, pero sin duda me hizo la vida mucho más fácil", admitió Antonelli.