Entre las innovaciones técnicas, los pilotos pueden activar en carrera un modo "adelantamiento" y un botón de "boost" para darse un aumento de potencia eléctrica y adelantar a un rival que los sigue muy de cerca.
Pero el riesgo es quedarse batería y que te vuelvan a adelantar, fustigó Verstappen, que resumió abatido: "Es simplemente una broma".
En una dinámica mucho más positiva, Ferrari defiende el reglamento de 2026 para el que su director francés, Frédéric Vasseur, afirmó haber estado preparándose desde hace un año.
Sus pilotos, Lewis Hamilton, superestrella británica coronada siete veces, y el monegasco Charles Leclerc, brillan en este comienzo de temporada y terminaron en Shanghái tercero y cuarto, por detrás de los Mercedes del prodigio italiano de 19 años, Kimi Antonelli, y del británico George Russell, que se había impuesto en Melbourne.
"Al público le encanta"
Los dos pilotos de la Scuderia ofrecieron una enconada batalla sobre el asfalto, llegando a tocarse rueda con rueda en las curvas, y desafiando a los muy competitivos Mercedes.
Lo que llevó a Hamilton, que a sus 41 años ya lo ha visto todo, a decir que fue "la mejor experiencia de carrera que (haya) vivido jamás en Fórmula 1", comparándola con... "el karting, (con) idas y vueltas constantes", esos minúsculos bólidos en los que todos los pilotos comienzan cuando son niños.
Preguntado por la prensa en Shanghái, Toto Wolff, director de la escudería Mercedes que domina por el momento el Mundial, aseguró que al "público le encanta" la nueva F1.
"Stefano (Domenicali, presidente de la Fórmula 1) es de la misma opinión. Conducir el coche quizá no sea la parte más agradable para algunos, pero el espectáculo gusta al público", insistió el influyente dirigente austríaco.