Una nueva era en la Fórmula 1 se pone en marcha este fin de semana, con Lando Norris iniciando la defensa de su título mundial y Cadillac debutando en un Gran Premio de Australia de pronóstico incierto y que pondrá a prueba el impacto de los profundos cambios en el reglamento.
Lando Norris inicia en Melbourne la defensa de su título en la "nueva" Fórmula 1
Por ser la primera carrera del año, el GP de Australia suele estar lleno de sobresaltos. El año pasado, por ejemplo, Norris, largando desde la pole con su McLaren, fue el vencedor, superando por poco a Max Verstappen (Red Bull) en una prueba disputada bajo un aguacero que provocó la entrada en varias ocasiones del coche de seguridad por los numerosos accidentes ocurridos.
Este año no parece que vaya a influir el clima, pero habrá tantas o más variables que gestionar después de una profunda reforma de la normativa, que afecta tanto a los motores como al chasis de los monoplazas.
Con unos motores híbridos en los que la mitad de la potencia la proporcionará un propulsor térmico y la otra mitad uno eléctrico, los pilotos tendrán que aprender a gestionar la energía de las baterías, lo que llevó a Verstappen a definir los nuevos coches como "Fórmula E con esteroides".
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El británico Norris, que se adjudicó el último campeonato en la última carrera en Abu Dahbi, aseguró en pretemporada que los nuevos autos no son tan divertidos de conducir.
"Gran parte de la conducción se centra en simplemente intentar que la batería funcione correctamente y menos en cómo puedes, como piloto, sacarle todo rendimiento al coche", afirmó.
Luego matizó: "Sigo divirtiéndome y sigue siendo el trabajo que me encanta hacer".
Todas estas incertezas hacen del GP de Australia de 2026 una de las carreras que ha levantado más expectativas en los últimos años, al tiempo que los pilotos trabajan por sacar el mayor partido posible a los nuevos monoplazas.
Otra de las novedades es el aumento de la parrilla, que pasa de 10 a 11 equipos y de 20 a 22 pilotos, con la entrada en el campeonato de Cadillac, cuyas esperanzas se apoyan en la experimentada dupla de pilotos formada por Valtteri Bottas y Sergio Pérez.
Además de defender el título de pilotos con Norris, McLaren también ostenta la corona de constructores y el jefe del equipo, Zak Brown, está convencido de que volverán a estar en la pelea, aunque con reservas: "Creo que estaremos entre los cuatro grandes, pero no creo que estemos al frente de esos cuatro. Va a ser una temporada larga con mucho desarrollo”, finalizó.
Con información de AFP