Seguramente te has dado cuenta que cuando hace más frio tomas menos agua, y esto es más recurrente de lo que crees, pues en esta temporada disminuye la sensación de sed. Sin embargo, mantenerte hidratado (sin importar la estación del año) es importante para el bienestar y el organismo.
¿Tomas menos agua cuando hace frío? Considera estos errores sobre la hidratación en esta temporada
Algo que debes tener claro es que no sentir sed no significa que nuestro cuerpo deje de necesitar agua.
De hecho, no sentimos el mismo nivel de sed ni notamos el sudor de la misma forma, pero el cuerpo sigue perdiendo agua y por esa razón es importante hidratarse a lo largo del día y no esperar a tener sed.
¿Qué sucede con el cuerpo durante esta temporada? Acá algunos mitos y realidades sobre la hidratación.
Mito: Si no tengo sed, significa que no necesito tomar agua
Realidad: La sed es la clara señal de que el cuerpo necesita líquidos, sin embargo, aún cuando casi no tenemos esta sensación, el cuerpo sigue perdiendo líquidos. Por ello es importante beber agua regularmente durante el día sin importar la temporada del año, explica Bonafont.
Mito: En invierno perdemos menos agua que en verano.
Realidad: Quizás en temporada de frío es menos evidente la pérdida de líquidos, pero eso no quiere decir que no ocurra esto. Al respirar eliminamos vapor de agua, el sudor durante el ejercicio y el frío favorecen una mayor producción de orina. Esta combinación puede generar pérdidas que pasan desapercibidas.
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Mito: El café y el té pueden sustituir el consumo del agua
Realidad: Cuando hace frío, estas bebidas suelen consumirse más y aportan líquidos, pero eso no quiere decir que sustituyen el agua natural, pues esta es la mejor opción para hidratarse.
¿Y qué hay de la cantidad de agua que debemos beber al día? Esto puede variar de acuerdo con factores como el peso, nivel de actividad y condiciones del entorno. Sin embargo, una referencia general es consumir al menos 2 litros de agua al día para favorecer la ingesta de líquidos y el funcionamiento correcto del organismo.
En términos generales, la hidratación no debe depender de la estación del año, sino de los hábitos cotidianos en los que siempre esté incluida.