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¿Amor o dependencia? Las señales que pueden revelar si tu relación es tan sana como crees (o no)

En su nuevo libro “Esto no es amor”, el psicoterapeuta Mario Guerra analiza las conductas que solemos romantizar en pareja. ¿Cómo distinguir si son parte de una relación sana? Él mismo lo explica.

“Eres todo para mí”, “sin ti no puedo vivir”, “si te celo es porque te quiero” … seguramente has escuchado estas frases que históricamente han sido confundidas con el amor. Pero tenemos noticias para ti: esto no es amor, asegura el psicoterapeuta Mario Guerra en su nuevo libro titulado así.

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En Esto no es amor, el especialista en relaciones humanas propone una reflexión profunda sobre las creencias que nos llevan a permanecer en vínculos dañinos y ofrece una guía para construir relaciones más sanas, basadas en la seguridad, la confianza y el respeto mutuo.

De hecho, muchas conductas que se han aprendido a relacionar con el amor con el tiempo y experiencias, pueden esconder dependencia emocional, inseguridad, manipulación o necesidad de querer controlar a la pareja. “Mucha gente confunde la intensidad, los celos o lo apasionado con el amor”, dice Mario a Life and Style.

4 señales que podrías confundir entre amor y dependencia

“Sin ti no puedo vivir”

Como te lo contábamos al principio del artículo, esta frase no describe al amor. Expresarle a la pareja que es indispensable para vivir, ya no habla desde la elección, sino de la necesidad. “Le estás diciendo: yo no te elijo, te necesito”, asegura Mario Guerra. Sin embargo, una relación saludable parte de dos personas que pueden estar solas, pero que eligen compartir su vida.

Ya no te sientes libre de ser tú

Para Mario, una de las más importantes es que no te sientes libre de ser tú sin tener miedo a la reacción del otro. Puede ser desde una reacción de hostilidad, chantaje, indiferencia, silencio o incluso frases aparentemente inocentes como “haz lo que quieras”, cuando en el fondo trae consecuencias emocionales.

Te alejas poco a poco de tus amigos o entorno social

No se trata de una prohibición directa. Comienzas a aislarte de amigos o dejas de hacer actividades que antes disfrutabas, por ejemplo, bailar o ir al cine, y ahora decides hacer cosas para complacer a tu pareja.

También puede ocurrir con comentarios que parecen inofensivos: “tu amiga te tiene envidia”, “tu familia no te entiende”, “no creo que esa persona quiera lo mejor para ti”. Con el tiempo, estas ideas pueden hacen que comiences a cuestionar tus vínculos.

Tu pareja intenta moldearte “por tu bien”

“Yo te lo digo por tu bien”, ¿te suena familiar? Es una frase que puede confundirse con preocupación hacia tu pareja, pero esconde una intención de control. Comentarios sobre tu apariencia, sobre tus amigos, tu forma de ser, carácter o personalidad se convierten en una estrategia para hacerte cambiar sin que la otra persona lo pida directamente.

Una cosa es que la pareja exprese una opinión y otra que intente transformar o moldear al otro hasta que llegue al punto que brinda tranquilidad.

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¿Cómo saber si una relación sí es sana?

“Una relación sana es un espacio creado por dos personas, cuya intención primaria es que cada uno aporte lo mejor de sí mismo a ese espacio, además de otras cosas”, explica Mario.

Eso no significa que no habrá diferencias, desacuerdos o algunas fricciones en la relación. Sin embargo, las hay pero saben qué hacer con ellas, los convierten en aprendizajes y crecimiento conjunto.

Tres preguntas que puedes hacerte si tienes dudas de tu relación

Mario propone tres principales preguntas hacia uno mismo, no para cuestionar a tu pareja.

1. ¿Es fácil llevarse bien conmigo? Este cuestionamiento invita a reflexionar y observar cómo reaccionamos cuando nos enojamos o nos frustramos y si tenemos la capacidad de escuchar, reconocer nuestros errores, decir lo que sentimos y bajar la guardia cuando sea necesario.

2. ¿Mi pareja ve las cosas como yo las veo? No quiere decir que tengan que pensar lo mismo, sino que ambos reconocen cuando hay un problema y entienden lo que ocurre en la relación.

3. ¿Estamos dispuestos a hacer algo con esto? Si ya reconocieron un problema, el siguiente paso es que ambos quieran solucionarlo. La clave está en que cada uno asuma la parte que le corresponde para poner en marcha la solución.

Como lo plantea Mario Guerra en su nuevo libro, el amor no significa necesitar a tu pareja o creer que debes controlarla. Para construir una relación más saludable, primero hay que hacer una reflexión y revisar lo que hemos aprendido a lo largo del tiempo sobre lo que es amor y atreverse a hacer los ajustes necesarios en caso de que se requiera.

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