Cuando la gala MET Gala desplegó su primera alfombra roja junto a Central Park, en el Upper East Side de Manhattan, The Mark Hotel ya estaba allí. Y allí sigue, en la esquina de la calle 77 con Madison Avenue, con sus característicos ladrillos, su cúpula azulada y su histórico lobby, a solo unos pasos de templos del arte y la cultura como el Metropolitan Museum of Art o la Frick Collection.
Un siglo de leyenda: Assouline sorprende con una edición de The Mark
The Mark es una institución neoyorquina por título propio desde 1926, cuando fue proyectado con un estilo neorrenacentista que aún mantiene en su exterior. Sin embargo, una completa remodelación a comienzos de este siglo fue la que lo transformó en uno de los epicentros de la que es una de las grandes fiestas de la moda internacional.
Sucedió en 2006, cuando tras su compra por parte del Alexico Group emprendió un cambio de cara dirigido por el diseñador francés Jacques Grange, ideólogo de sus cálidos y sofisticados interiores junto a otros colaboradores como Karl Lagerfeld, Guy de Rougemont, Paul Mathieu o Mattia Bonett.
Tres años después, cuando volvió a abrir sus puertas, The Mark Hotel se convertía en el punto de partida (y de llegada) de la MET Gala. Allí comenzó a reservar su suite Anna Wintour antes de la fiesta de la moda por excelencia, y junto a ella otras celebridades como Blake Lively, Kendall Jenner, Emma Watson, David y Victoria Beckham, Oprah Winfrey o Pharrell Williams, todos ellos protagonistas de un legado al que la editorial Assouline rinde homenaje con The Mark, su última publicación.
Escrito por Derek Blasberg, histórico periodista de The New York Times, el volumen recorre a través de fotografías e ilustraciones los cien años de historia de un establecimiento que con el paso de los años se convirtió en termómetro del pulso social de Manhattan tan preocupado por la cultura como por la gastronomía y la coctelería.
Así lo demuestran Mark Bar, una de las grandes coctelerías neoyorquinas, y The Mark Restaurant by Jean-Georges y Caviar Kaspia at The Mark, restaurantes que completan una excelente propuesta gourmet que sigue compitiendo con una de las estrellas de la casa: el carrito de hot dogs que, de vez en cuando (pero siempre durante la semana de la MET Gala), el chef Jean-Georges Vongerichten coloca en la misma puerta del hotel.