Algunas investigaciones muestran que cuando los perros comen a diferentes horas cada día su “reloj interno” se desajusta, y este ayuda al cuerpo a mantener el equilibrio y regular la energía. Por esta razón, los lomitos podrían sentirse menos activos, con alteraciones gastrointestinales o con variaciones de peso.
“Factores como el calor, el estrés o los cambios en la dieta reducen la diversidad bacteriana y favorecen que se desarrolle disbiosis, que es una pérdida de equilibrio en las poblaciones de bacterias que conforman la microbiota, debilitando al sistema digestivo y las defensas naturales de las mascotas”, explica Cecilia Ramos, Médico Veterinario Zootecnista y Gerente de Asuntos Veterinarios para Centroamérica y el Caribe en Hill’s Pet Nutrition.
Por ello, es fundamental restablecer porciones correctas y una dieta balanceada para que recuperen la salud digestiva, un peso adecuado y una microbiota equilibrada. Fórmulas como Science Diet de Hill’s Pet Nutrition, están diseñadas para apoyar la salud digestiva y favorecer la energía, piel y pelaje de los perros con fibras prebióticas y proteínas de calidad.