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Los deportistas uniformados con una identidad "entre dos tierras"

El juicio de valor por el que pasaron las seleccionadas de sóftbol de México no solo exponen la forma en que la audiencia juzga y exige al deportista.
mar 03 agosto 2021 05:40 AM
Softbol mexicanas
La selección mexicana con jugadoras mexicoestadounidenses generó descontento por un solo gesto y no se ponderó el avance que lograron para ese deporte olímpico.

Las seleccionadas mexicanas de sóftbol han pasado varios episodios complejos, desde la conformación de su equipo, la localización de las jugadoras que tenían que ser mexicoestadounidenses con facultades para este deporte, su paso al borde de la medalla de bronce y su salida de Tokio 2020 las ha puesto en el filo de tema muy poco terso para los mexicanos, su identidad.

Una de las participantes del equipo, Sashel Palacios, declaró a ESPN que las jugadoras recibieron críticas desde etapas tempranas del proceso: “Estábamos en un campamento en Puerto Vallarta y algunos de nosotros hablamos español pero la mayoría no, y la gente nos decía cosas por no hablar el idioma o por no haber nacido en México”. No exagero al decir que este tipo de críticas son completamente infundadas. La misma Sashel, también ha dicho que no jugaría para otro país, incluso si Estados Unidos se lo ofreciera, y señaló que su padre jugó béisbol en México antes de mudarse a South Bay.

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Los obstáculos para ellas no han dejado de llegar en todo este tiempo, al grado de que cuando se enfrentaron a la selección de Estados Unidos, el entrenador Ken Eriksen bromeó: “Hoy sólo tenías que tocar un himno nacional.” (dado que todas, menos una de las representantes de México, son nacidas en la nación de las barras y estrellas). Una “broma”, por lo menos, desafortunada.

La gente nos decía cosas por no hablar el idioma o por no haber nacido en México

Es importante resaltar que, sin estas jugadoras, México nunca hubiera tenido la oportunidad de participar en el softbol olímpico. Ellas dieron la cara por México, teniendo una actuación decorosa e histórica en la que lograron el cuarto lugar, al vencer de manera convincente a Australia e Italia. Sashel Palacios, con todo y las críticas, también dijo: “Tenemos que enfocarnos en el panorama completo: estamos jugando para nuestras familias que no tuvieron la oportunidad que tenemos hoy de practicar este deporte y llevarlo a este nivel”.

Esta historia nos lleva a preguntarnos: ¿Los atletas realmente tienen que haber nacido en el país que van a representar? Y aún más: ¿Alguien tiene que haber nacido en un país para sentirse parte de él o para sentirse orgulloso de tener esa nacionalidad?

A título personal les cuento la historia de mi abuela: ella nació en Youngstown, Ohio, Estados Unidos, ella emigró a los 19 años a México, en 1951, ya casada con mi abuelo, él mexicano, ella sin hablar un fluido español y embarazada. Puedo confirmar, hoy día, que ella se sentía más arraigada a este país que muchos nacidos en él, y que sabía más de su cultura, tradiciones e historia que muchos mexicanos. Hasta el último día de su vida le daba coraje si le entregaban un menú en inglés en un restaurante, y decía que ella era más mexicana que el nopal. Identidad que se le llama a esto.

Sabemos que un caso emocional no es el mismo caso que las atletas mexicoestadounidenses de sóftbol que participaron en los juegos olímpicos; aunque esto nos da un buen contexto para entender que ellas pueden sentir orgullo por el país en el que sus antepasados nacieron, y tienen el derecho a representarlo al igual que cualquier otro mexicano.

Los otros que representan a una nación que no es la de su cuna

Ahn Hyun-soo ganó cuatro medallas olímpicas, como patinador de velocidad por Corea del Sur, en los juegos olímpicos invernales de 2006. Sin embargo, al no recibir apoyo por parte de la Asociación de Patinaje de Corea del Sur, Ahn comenzó a competir por Rusia y ganó tres medallas de oro más y otra de bronce en Sochi 2014.

También podemos hablar de Giovanni Lanaro, quien participó en Río 2016 en salto con garrocha. Nació, se crió, se educó y se entrenó en el sur de California. Si bien es estadounidense, su madre nació en México y la selección mexicana sólo requiere que tengas herencia mexicana para poder competir por ellos. "¿Qué tiene de malo estar orgulloso de competir por México?",dijo a Los Ángeles Times. "No veo nada malo en ello"; y con razón.

¿Qué tiene de malo estar orgulloso de competir por México?

Muchos atletas van a los juegos olímpicos representando a otros países porque sus federaciones pueden destinarles más recursos o porque hay más oportunidades que en su país de nacimiento.

Otro ejemplo más reciente es el de Lamont Marcell Jacobs, quien nació en El Paso, Texas -una comunidad profundamente binacional entre mexicana y estadounidense-, pero recibió la oportunidad para competir en los 100 metros planos representando a Italia, país que ha sido su casa por muchos años. James acaba de ganar el oro en esta competencia tan importante del atletismo.

Jonathan Ruvalcaba, es mexicano de Guanajuato y actualmente compite por República Dominicana para cumplir sueño olímpico en clavados.

Pensemos que el espíritu de las olimpiadas va mucho más allá que sólo representar a tu país: encarna competitividad, amistad, trabajo en equipo, deportivismo, respeto y globalidad.

 

Hablemos de los uniformes de sóftbol en la basura

Este suceso que provocó que estas atletas entraran más profundamente a la polémica y las críticas es que se encontraron sus uniformes en la basura , días después de su participación. La boxeadora mexicana Brianda Tamara Cruz encontró en la Villa Olímpica unas bolsas transparentes que contenían uniformes de juego y entrenamiento del equipo de softbol mexicano.

Nuestra susceptibilidad extrema tampoco faltó esta vez, ya que el presidente del Comité Olímpico Mexicano, Carlos Padilla, dijo: “Estamos sumamente indignados porque son uniformes que no sólo tienen los colores de México, sino nuestra insignia nacional, que es la bandera de nuestro país.” (comentario posterior a que el presidente de la federación mexicana de sóftbol indicara que la razón del abandono de las prendas había sido “...para hacer espacio en la maleta.”).

Como siempre, los comentarios innecesarios e inadecuados no dejaron de llover: “Todas nacieron en Estados Unidos y lamentablemente con esto demuestran que no sienten nada por México”. “Por supuesto que el equipo de sóftbol de México no siente identificación con el país, son whitexicans.”, sumaron críticas los miles de usuarios anónimos en redes sociales. ¿Está justificado criticar a las atletas de esta forma? ¿Es correcto tacharlas de traidoras por este suceso tan banal?

Todas nacieron en Estados Unidos y lamentablemente con esto demuestran que no sienten nada por México

Claudia Pedraza, doctora en Ciencia Política y experta en deporte femenino, comentó sobre el tema: “Estas reacciones virulentas, cuando se tratan de deportistas mujeres tienen este componente de machismo. Medios de comunicación y periodistas, de forma muy irresponsable, emiten juicios de valor sin tener contexto, utilizando figuras que aluden a la xenofobia y misoginia. Esto resulta como un caldo de cultivo para que el público repita estas expresiones y vaya a las redes a atacar a las jugadoras.”. Claudia, posteriormente agregó: “Parecería que señalar estos ataques xenófobos o misóginos es defender la acción de las jugadoras, pero esto debe ser sancionado en término de las autoridades. Esta reacción en redes sociales es agresiva y violenta”, publicó El País.

Estas reacciones virulentas, cuando se tratan de deportistas mujeres tienen este componente de machismo.

Si esta acción de las jugadoras merece una sanción, según las reglas, que sean sancionadas y a lo que sigue. Pero no creo que esta acción debería ser causa de críticas, insultos, misoginia y odio.

El mensaje de varias de las jugadoras en redes sociales , como respuesta, fue: "No teníamos intención de faltarle el respeto a nuestro país ni a nuestra bandera. No teníamos intención de ignorar lo que significa estar en los Juegos Olímpicos para tantos. Nos llevamos a casa todos nuestros uniformes de juego, ropa bordada y equipo de softbol lo que podía caber en una sola maleta. Entendemos que eso no es excusa para dar la impresión de desprecio por un evento tan histórico".

Participé en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Utilicé dos uniformes: uno verde y uno blanco. En mi casa no tengo ninguno de los dos, y eso no me hace ni mejor ni peor mexicano.
Luis García, exfutbolísta

Al respecto de este polémico tema, el ex futbolista Luis García comentó: "Participé en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Utilicé dos uniformes: uno verde y uno blanco. En mi casa no tengo ninguno de los dos, y eso no me hace ni mejor ni peor mexicano. Además, es muy probable que la gran mayoría de deportistas que han participado en juegos olímpicos, no guarden sus uniformes a largo plazo", sentenció el ahora popular comentarista.

Sigue más información de nuestro comentarista invitado por:
Nación de apuestas .

 

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