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Nuestras Historias

Así era el ritual de la secta NXIVM en el que tatuaban a las mujeres

El tercer episodio de 'The Vow' detalla el perverso proceso de manipulación al que sometían a sus integrantes para marcarlas y formar parte de un grupo secreto de tráfico sexual.
mar 08 septiembre 2020 09:26 AM

A Sarah Edmondson, una de las ex integrantes de NXIVM, su mejor amiga y mentora en esta agrupación que realizaba tráfico sexual, Lauren Salzman, le vendó los ojos y la llevó a una casa. Cuando le retiraron la venda, vio a otros mujeres sentadas en círculo, quien como ella también se trataban de cubrir las partes íntimas de su cuerpo porque estaban completamente desnudas.

Lauren Salzman había manipulado a Sarah para llegar hasta ese punto, pues era una de las más exitosas dentro de la organización, por su capacidad para reclutar nuevos miembros; era tan buena que por cada sesión de EM, una especie de intensa terapia psicológica, casi como una regresión, cobraba más de 300 dólares, tres veces más que el resto de sus colegas. Lauren les dijo a todas que no deberían sentir pena de sus cuerpos y que esta era una dinámica para que confiaran entre ellas mismas.

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Les explicó que todas ellas conformarían un grupo secreto dentro de la agrupación llamado DOS, que significa Domunius Obsequious Sororim, y les vendió la idea de ser un equipo de mujeres que se respaldarían las unas a las otras, como lo hacen los masones.

Todas las mujeres que estaban desnudas frente a Lauren tenían algo en común: ellas la llamaban “ama” y Lauren a ellas, “esclavas”. Todo empezó como un juego, como una simple palabra en el chat cuando se comunicaban, pero empezó a derivar en dinámicas de poder: ellas le hacían mandados, la limpieza de su casa o hasta masajes en los pies. Si Lauren podía tener este grado de control sobre ellas se debía a que era muy persuasiva y a través de las sesiones de EM obtenía información vergonzante de cada una de ellas.

A esto, se le llamaba garantías. La lógica detrás de esto es que para que la terapia funcionara y fueran un grupo unido, no debería haber espacio para la traición y por eso todas confesaban sus más oscuros secretos. Era el mecanismo de control. Además, uno de los lemas de la organización, casi como un mantra, era el siguiente: “No hay víctimas absolutas, por lo tanto no elegiré ser una víctima”. Esto permitía aún más el abuso y la incapacidad de culpar a los victimarios.

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SÍMBOLO DE NXIVM
Así era el símbolo que en teoría les tatuarían, pero luego descubrían que era otro, con las iniciales de Keith Raniere y Allison Mack,actriz de Smalville.

“Al principio todo esto sonaba raro, pero cuando te lo explicaban ya no”, explicó Sarah Edmondson en tercer episodio de The Vow, la serie de HBO que retrata los detalles de NXIVM, secta que también tuvo presencia en México y de la que formó parte Emiliano Salinas, hijo del ex presidente de México, Carlos Salinas de Gortari.

Tras acostumbrarse a estar desnudas entre ellas, Lauren les dijo que el ritual de iniciación sería marcarlas con un símbolo que representaba los cuatro elementos. Sarah confiesa haber sentido nervios y hasta querer huir cuando veía cómo sufrían las chicas que estaban siendo marcadas. Pero Lauren, su mejor amiga y terapeuta personal —“una combinación perversa”, en palabras de Sarah— le dijo que ella, por su estatus en la organización, tenía que poner el ejemplo: “Tú eres una miembro de color verde, tienes que enseñarles cómo se hace”.

“Todo en mi corazón decía que no lo hiciera, que no era una buena idea”, confesó Sarah llorando en el documental. “Pero otra parte de mí, decía: ‘Soy una maldita cobarde, tengo que ser fuerte. Pero jamás había sentido tanto miedo en mi vida. Antes de empezar, le dije a Lauren que no quería esa marca en mi cuerpo, pero cuando terminamos, pensé: “Maldita sea, lo logré, pero hacer cualquier cosa que me proponga”.

Una vez marcadas, todas ellas empezaron a darse cuenta que lo que tenían en el cuerpo sólo se parecía vagamente al símbolo que les habían prometido y, días después, reconocieron que éste eran las iniciales del líder de la organización, Keith Raniere, un tipo tan inteligente como manipulador que era un figura de culto, y también las iniciales de Allison Mack, un actriz de la serie de Smallville que era la líder de este grupo secreto.

Para Sarah, esta realización fue la forma en la que se dio cuenta que formaba parte de una secta. “Tengo las iniciales de Keith Raniere al lado de mi vagina. ¿Crees que a mi esposo le va a gustar?”, le dijo a Sarah cuando la confrontó.

Sin embargo, decenas de otras chicas siguieron como parte de DOS y fueron víctimas de abuso sexuales, psicológicos y físicos.

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