En las gradas, las decenas de miles de aficionados australianos sufrieron una enorme decepción antes siquiera de comenzar la prueba, cuando el ídolo local Oscar Piastri se accidentó en la vuelta de formación y quedó fuera de la competencia por los graves daños de su McLaren.
El británico Lando Norris (McLaren) inició la defensa del título con un quinto lugar, uno por delante del neerlandés Max Verstappen (Red Bull), que firmó una de sus características remontadas.
El tetracampeón mundial había arrancado la carrera desde el fondo de la parrilla por un accidente en la sesión de clasificación y fue adelantando rivales hasta toparse con Norris.
El mexicano Sergio Pérez, de vuelta a la competición, fue decimosexto en la carrera de debut de la escudería estadounidense Cadillac.
Audi, otro equipo debutante, lució mejores prestaciones y colocó al brasileño Gabriel Bortoleto en la novena posición.
El argentino Franco Colapinto (Alpine) escaló dos posiciones desde la salida hasta el decimocuarto lugar a pesar de que fue sancionado con una parada en el pit por una infracción en la salida.
"El ritmo hoy fue un poco mejor, en carrera estamos peleando un poco más. Me podía haber quedado tirado en la largada y por suerte terminamos la carrera. Fue una carrera muy larga y hay que laburar para mejorar", admitió el argentino.
El español Carlos Sainz (Williams) terminó en el decimoquinto lugar mientras su compatriota Fernando Alonso (Aston Martin) se contó entre los abundantes abandonos tras una gran salida.
Mercedes, rival a batir
Mercedes, que ya había dominado la qualy del sábado, se ratificó como el equipo a batir en este inicio de temporada.
Russell, que gozaba de la pole position, y Antonelli, se vieron adelantados en la salida por Leclerc pero fueron capaces de dejar atrás después a su rival de Ferrari.