No nos vas a dejar mentir… tomar vacaciones es uno de los momentos del año que más disfrutamos. Es ese punto en el que, por fin, tenemos la oportunidad de bajar la guardia y hacer lo que queramos, ya sea descubrir un lugar nuevo o quedarnos en casa para dormir un poco más y, sobre todo, olvidarte de tus pendientes del trabajo. Pero, ¿realmente esto último ocurre? Probablemente no.
¿Realmente estás descansando en tus vacaciones? Acá 4 señales para saberlo
Si te ha pasado que te encuentras frente al mar, en una aventura en el bosque o en casa intentando despertar sin alarma -aunque tu reloj biológico te traicione-, y no dejas de pensar en ese correo que no respondiste o ese pendiente que dejaste para tu regreso, entonces son señales de que realmente no estás descansando en vacaciones, aunque físicamente no estés en la oficina, mentalmente sigues allí.
De hecho, esto es más común de lo que crees en los adultos. Estudios hallaron que las vacaciones mejoran el bienestar físico y mental, y el desapego psicológico de lo laboral y la actividad física son experiencias muy beneficiosas. Si aún tienes duda sobre si realmente descansas en esta pausa laboral, acá cinco señales para identificarlo:
Te puede interesar:
Ya no piensas frecuentemente en el trabajo
La mente es muy poderosa y prácticamente es imposible olvidarnos del trabajo 100% en este break. Se nos puede cruzar un pensamiento de la oficina, pero la clave está en dejarlo pasar, a lo cual se le conoce como psychological detachment, o desapego psicológico. Si no existe esta desconexión, puedes presentar mayor fatiga o peor estado de ánimo.
Tu cuerpo se relaja
La ajetreada vida citadina nos ha exigido hacer cosas a mayor velocidad, pero en este lapso encuentras la calma: duermes mejor, te liberas de la tensión y experimentas menos agotamiento.
Te olvidas de la necesidad de “ocupar” cada minuto
Seamos sinceros, si no salimos a algún lugar en vacaciones, parte del tiempo lo ocupamos para tachar cosas de nuestra lista de pendientes. La manera en cómo utilizas estos días es fundamental para una buena recuperación, así que distribuye sabiamente tus actividades que incluyan el ocio.
Haces cosas que disfrutas y no lo que “deberías”
Este punto va de la mano del anterior, pues actividades de ocio que incluyan el ejercicio y la convivencia con tus personas favoritas, contribuyen a la recuperación y salud mental.
Y seguramente si pones en práctica estos consejos para recuperarte, volverás a la oficina con más energía y, muy probablemente no necesitando otras vacaciones.