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Nuestras Historias

¿Zoom te hace sentir que eres feo? No estás solo

La dismorfia de Zoom ya se volvió un problema de la cotidianidad. Aquí te decimos cómo lidiar con ella.
mar 31 agosto 2021 06:23 AM

La pandemia nos ha hecho entender lo banal que puede ser el ser humano. En una época en la que tendrían que preocuparnos mil cosas más relevantes, la cantidad de pacientes que recurren a dermatólogos y a cirujanos plásticos por cuestiones de apariencia personal ha aumentado. ¿El culpable? Zoom, Teams y todas las apps de videoconferencias. De repente todo el mundo se dio cuenta de su papada, la forma de su nariz, sus líneas de expresión, y comenzó a indagar procedimientos como botox, fillers y cirugías cosméticas. A esto coloquialmente se le llama dismorfia por Zoom, y es un aspecto que está contribuyendo a la detonación del desorden de dismorfia corporal, un trastorno que te hace exagerar tus “defectos” físicos y sentirte físicamente feo. Y pensaríamos que a un año y medio de la pandemia ya habríamos aprendido a lidiar con esto, pero no. Un estudio de la Universidad de Harvard sugiere que estas secuelas nos acompañarán mucho tiempo.

De cierta forma, esto no es novedoso. Ya hace seis años nos enfrentamos a una dismorfia similar ocasionada por los filtros de Snapchat. Sin embargo, esa vez la gente estaba consciente de que se estaba viendo a través de un filtro. Con la situación actual, sin filtro de por medio, no pensamos en que la cámara de la computadora también distorsiona nuestra imagen. La cámara –sobre todo la frontal del celular– hace que nuestras narices se vean más grandes y los ojos más chicos. A eso sumemos la proximidad con la lente, que nos hace vernos más cercanos de lo que estaríamos en una conversación. Mirar hacia la cámara de la computadora o celular casi siempre requiere que miremos hacia abajo, mostrando así uno de los ángulos menos favorecedores que existen. Además, estamos acostumbrados a vernos en el espejo, usualmente con una expresión relajada, mientras que en videollamada nos vemos estresados, aburridos o ansiosos. Es decir, en Zoom todo se alinea para mostrar la versión más fea de nosotros mismos.

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¿Cómo lidiar con la dismorfia por Zoom?

El paso más importante es estar consciente de la situación. Y aunque, como casi siempre en la vida, la terapia es tu mejor aliada, hay algunas medidas que puedes tomar por ti mismo.

Evita hablar mal de ti mismo

Si la cámara te muestra una versión de ti mismo que no te gusta, no te lo autorrestriegues ni te insultes. En la vida siempre es importante aprender a ser amable con uno mismo.

Concéntrate en ti

A menos que seas modelo, nadie te contrató por tu bonita cara (aunque la tengas). Concéntrate en otros aspectos de tu vida te ayudará a desviarte de esta imagen completamente falsa que estás creando de ti mismo.

Recuérdatelo mil veces

Cada vez que pienses en lo feo que te ves, recuerda que la cámara rara vez hace un retrato acertado de ti mismo, y mucho menos cuando la calidad de tu cámara no es la mejor, la luz no es la correcta y tu posición seguramente tampoco.

Marca límites

Estos tiempos exigen compasión, y eso incluye tener el derecho a no prender la cámara si no es necesario. Tienes todo el derecho a mantenerte “invisible” si así lo deseas.

Limita tus interacciones en redes sociales

En una era en la que las redes sociales y el retoque digital –sea Facetune o Photoshop– están al alcance de todos, es inevitable compararse y dejarse llevar por imágenes considerablemente falsas. Por eso, es mejor limitar nuestra exposición a redes sociales y tener muy presente que lo que estamos viendo no es real.

Alza la voz

Habla, ya sea con tu terapeuta, tus amigos, una persona de confianza, y expresa tus inseguridades. Normalicemos platicar en pro de la salud mental.

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