Este hotel que funciona bajo el modelo de todo incluido podría ser considerado como un destino gastronómico en sí mismo. Esto es en gran medida gracias a los nombres que se encuentran detrás de sus conceptos gastronómicos. Tuch de Luna, abierto para desayunos y comidas, es un restaurante operado en su totalidad por un equipo femenino y que rinde un homenaje a la gastronomía mexicana gracias a la visión de la chef Martha Ortiz. Centli y Lumbre son dos conceptos que comparten el mismo espacio y que celebran los sabores del norte del país.
Los hermanos Rivera Río, creadores de Koli en Monterrey, confeccionaron dos menús que se sirven en perfecta sintonía. Finalmente, XAL es la creación del chef español Andoni Luis Aduriz. Si bien tiene servicio de desayunos y comidas, por la noche el restaurante sirve un menú degustación que toma elementos de la ruta que cubría el Galeón de Manila integrando sabores de Asia, España y América.
Muluk Spa es el corazón de la propuesta de bienestar de la propiedad y ha sido reconocido con 5 estrellas por la Forbes Travel Guide. Uno de sus espacios más especiales es el circuito de hidroterapia con vistas inmejorables del Caribe. Por su parte, el gimnasio cuenta con equipos de última generación que son ideales para entrenar en cualquier momento del día, sean ejercicios de cardio o de fuerza.
Al explorar la propiedad, también se puede dar con rincones especiales como la Chocolatería, un espacio abierto las 24 horas del día en el que los bombones creados por el chef Mao Montiel están siempre esperando por quienes deseen disfrutarlas. También está la Cava, cuya amplia selección de vinos –blancos, tintos, rosados y espumosos– fue curada por la sommelier Sandra Fernández y que también está a disposición de cualquier visitante que quiera ya sea una copa o una botella para disfrutar ahí mismo o en su habitación.