Se formaron dos pelotones sobre el asfalto: liderando, los monoplazas equipados con neumáticos intermedios, que se adaptaban mejor al asfalto todavía mojado.
Los pilotos con gomas medias, duras y blandas quedaron relegados a la cola de la parrilla, entre ellos Hamilton, que llegó a caer a la 18ª posición pese a haber salido segundo.
Por delante, Verstappen inició la caza a los Mercedes y no tardó en deshacerse de Russell. Cuando comenzaba a acechar a Antonelli, la salida de pista de Valtteri Bottas (Cadillac) propició un safety-car, aprovechado por varios pilotos para cambiar los neumáticos.
Hamilton decidió mantenerse con gomas blandas, y en la reanudación, ya con la pista más seca, el británico comenzó a ganar posiciones vuelta tras vuelta, hasta llegar a la quinta posición, por detrás de los Red Bull y Mercedes.
Por delante, Antonelli gestionó mal el relance de carrera tras la retirada del safety car y se vio sorprendido por Verstappen y Russell. El joven italiano logró adelantar a su compañero de filas, pero para entonces 'Mad Max' parecía ya inalcanzable.
En la recta final, un problema mecánico del tailandés Alexander Albon (Williams) provocó un nuevo coche de seguridad, reduciendo a cero las distancias entre los monoplazas y añadiendo emoción a las últimas vueltas.
El guion de la carrera tuvo todavía dos giros, con el abandono de Russell durante el safety car por un problema mecánico y con una salida de pista de Norris de McLaren, también durante el coche de seguridad.
Tras la reanudación, Hamilton y Leclerc superaron a Hadjar, logrando un buen resultado para los Ferrari.
El Top 5 quedó seguido por el australiano Oscar Piastri de McLaren, el neozelandés Liam Lawson de Racing Bulls y el español Fernando Alonso de Aston Martin.