Además de ser el líder más joven de la historia de F1, Antonelli es ahora el primer piloto en conquistar los tres primeros Grandes Premios en los que partió desde la pole position.
"Esto es solo el principio. El camino aún es largo, pero estamos trabajando muy duro. El equipo está haciendo un trabajo increíble", afirmó la joya de Bolonia.
En Miami, frente a invitados de excepción como Lionel Messi, la Fórmula 1 reanudó actividades tras un mes de parón por la guerra en Oriente Medio, que causó la cancelación de las carreras de Baréin y Arabia Saudita.
La categoría estrenó también una serie de modificaciones al polémico reglamento técnico de esta temporada y sus nuevos monoplazas, de motor mitad eléctrico y mitad térmico.
Pese a los ajustes, Mercedes volvió a cantar victoria en la cuarta cita del calendario, después de las victorias de George Russell en Australia y las de Antonelli en China y Japón.
El italiano, que tropezó el sábado en un esprint ganado por Norris, se resarció el domingo en una prueba en la que no se cumplió la amenaza de fuertes tormentas, que hubieran deparado una pugna más imprevisible.
Remontada de Verstappen
Con tres horas de adelanto, para evitar el pronóstico de lluvias, la acción arrancó con una salida que se le volvió a atragantar a Antonelli, superado primero por Charles Leclerc (Ferrari) y después por Norris.
El británico, que peleaba por reactivar su flojo inicio de año, mandó hasta una parada en boxes junto a Antonelli en el ecuador de la carrera de la que el italiano salió por delante.
Norris apretó a Antonelli hasta colocarse a menos de un segundo de distancia con una veintena de giros por delante.
Pero el joven italiano resistió el mano a mano hasta imponerse a Norris por 3.264 segundos y celebrar un triunfo con el que toma una distancia de 20 puntos en la clasificación del Mundial de Pilotos ante su compañero Russell, que concluyó en cuarto lugar.
En la quinta plaza finalizó el neerlandés Max Verstappen (Red Bull), que vivió otra cáotica carrera.