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¿La herramienta se nos está yendo de las manos? Una conversación necesaria sobre el uso de la IA

El aumento del uso de la Inteligencia Artificial abre una conversación necesaria: ¿qué información le proporcionamos, cuánta dependencia tenemos de esta herramienta y hacia dónde nos está llevando su uso?
mar 15 septiembre 2026 12:15 PM
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Inteligencia Artificial: La tecnología transforma nuestra vida cotidiana, pero también abre preguntas sobre sus riesgos y límites. (Fotografìa: iStock)

La misma semana en la que Instagram se llenaba de fotografías generadas por IA que te hacían lucir con un look ochentero, Dario Amodei, fundador de Anthropic, afirmó que la industria «mintió» sobre los peligros reales del uso de la Inteligencia Artificial.

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La pregunta es: ¿por qué el creador de una empresa de IA pediría a gobiernos y personas regular el uso de esta tecnología? La respuesta tiene muchas vertientes, desde la dependencia y la disminución del pensamiento crítico que esta puede provocar, la exposición de datos personales y biométricos hasta, en el peor de los escenarios, su uso en posibles ciberataques y bioterrorismo.

Y como en todo, no hay que satanizar la IA. El mismo Amodei también habló de los beneficios de su uso: curas médicas, diagnósticos tempranos, organización, aprendizaje personalizado y así una larga lista.

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Riesgos de la IA: La dependencia tecnológica y la disminución del pensamiento crítico son parte de una conversación que no podemos seguir posponiendo. (Fotografía: iStock)


Sin embargo, tampoco es un tema que pueda o deba tomarse a la ligera. La IA está en constante evolución y requiere que se supervise más de cerca, pues no hacerlo supone riesgos que nos afectan a todos.

¿Qué tan lejos estamos de perder el control?

Jack Clark, uno de los siete fundadores de Anthropic, declaró que era necesario un «botón de emergencia» ante su preocupación de que la IA pudiera tomar el control de sistemas importantes conectados a internet y volverlos contra los humanos. Y sí, esto suena como algo que saldría de una película de sci-fi, pero ¿en realidad estamos tan lejos de ello?

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No se trata de la rebelión de las máquinas a lo Yo, Robot, pero hay posibilidades en lo retratado en Mountainhead, la película de Jesse Armstrong, director de Succession, en la que un grupo de cuatro magnates tecnológicos ve cómo el mundo se destruye a través de una guerra provocada indirectamente por una aplicación de IA generativa de deepfakes, propiedad de uno de los miembros del grupo.

¿No es esta una posibilidad más acertada? Gobiernos atacándose unos a otros debido a la generación de noticias o imágenes creadas a través de IA, o la creación de un prompt para el desarrollo de armas biológicas.

¿Podemos hacer algo al respecto?

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Uso consciente de la IA: Verificar la información, cuestionar las respuestas y buscar plataformas éticas son pasos para relacionarnos mejor con la tecnología. (Fotografía: iStock)

Sí. No todo está en manos de los gobiernos y fundadores de empresas tecnológicas. Como individuos, también podemos regular el uso de la Inteligencia Artificial, adoptando prácticas de consumo consciente, protección de datos personales y exigencia de transparencia en las plataformas.

Protege tus datos personales: No compartas con la IA información sensible, financiera o íntima. Estos datos pueden ser almacenados y utilizados para entrenar futuros modelos.

Verifica la información: Nunca aceptes la respuesta de la IA como única verdad; contrasta los datos importantes.

Mantén un pensamiento crítico: Cuestiona el contenido generado y evita depender totalmente de la tecnología para la toma de decisiones del día a día.

Revisa los términos y condiciones: No los saltamos en todo, pero es importante leer las políticas de privacidad para saber cuánta de tu información estás cediendo.

Busca alternativas éticas: Hay plataformas que demuestran mayor transparencia y respeto por los derechos de autor y la privacidad. Opta por ellas.

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