Durante mucho tiempo, la naranja ha sido la fruta más asociada con la vitamina C. Sin embargo, no es la única opción, ni necesariamente la que más aporta. Cuando deja de estar en temporada, existen otras frutas que pueden ayudarte a cubrir tus necesidades diarias de este nutriente de forma natural.
Ahora que no es temporada de naranjas: 6 frutas para seguir sumando vitamina C
La vitamina C participa en la formación de colágeno, favorece la cicatrización, contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunológico y mejora la absorción del hierro de origen vegetal. Además, actúa como antioxidante, ayudando a proteger las células del estrés oxidativo. Lo ideal es obtenerla a través de una alimentación variada, rica en frutas y verduras frescas.
Si buscas alternativas a la naranja, estas son algunas de las mejores opciones.
Guayaba
Es una de las frutas con mayor contenido de vitamina C. Además de su aporte antioxidante, contiene fibra y puede disfrutarse sola, en ensaladas o como parte de un desayuno.
Kiwi
Pequeño, práctico y muy versátil. El kiwi aporta una buena cantidad de vitamina C, además de fibra, por lo que es una excelente opción para el desayuno o como snack.
Papaya
Además de vitamina C, la papaya contiene compuestos que favorecen la digestión y aporta un sabor fresco que combina bien con yogurt, limón o un poco de granola.
Fresas
Cuando están en temporada, las fresas son una gran fuente de vitamina C y antioxidantes. Funcionan muy bien solas, en smoothies o acompañando avena y yogurt.
Mango
Además de vitamina C, aporta vitamina A y otros antioxidantes. Es una fruta fácil de incorporar en ensaladas, licuados o simplemente fresca.
Piña
La piña también suma vitamina C y tiene un sabor refrescante. Es una buena opción para los meses de calor y puede combinarse con otras frutas para aumentar la variedad de nutrientes.
La clave está en variar
Aunque solemos pensar primero en la naranja, una alimentación diversa ofrece mucho más que un solo alimento. Elegir frutas de temporada no solo aporta diferentes vitaminas y antioxidantes, también suele significar mejor sabor, mejor calidad y mayor disponibilidad.
La próxima vez que no encuentres naranjas, recuerda que la vitamina C también está presente en muchas otras frutas que probablemente ya forman parte de tu cocina.