El mes del Orgullo es mucho más que una celebración. Detrás de cada historia hay identidad, resistencia y la decisión cotidiana de habitar el mundo sin esconderse. Junio es todo esto, pero también memoria y visibilidad; es la construcción de espacios donde existir libremente todavía importa. Es comunidad, representación y el eco de quienes se atrevieron a abrir camino antes, para que hoy otros puedan hacerlo con menos miedo y más verdad.
Be Proud Be Pride
ALDO GUERRA / ACTOR
“Cargamos con una predisposición hacia la homofobia, y creo que eso fue algo que tuve que desaprender: entender que ser quién soy no solo está bien en espacios privados o pequeños, sino en todo momento. Cuando dejé de esconderme y fui auténtico públicamente, todo cambió. Pensé que iba a perder oportunidades, pero ocurrió lo contrario, la gente conectó mucho más conmigo. Ver a alguien feliz, auténtico y viviendo plenamente acerca más a los demás de lo que uno imagina”.
JOSÉ LUIS HARO / ILUSTRADOR
“Para mí, el simple hecho de ser una persona que se da la libertad de ser quien es en su espacio ya genera una ola. Creo que el Pride va mucho más allá de algo político o separado de la vida cotidiana; se trata de establecerlo como parte de la normalidad. Estamos tan acostumbrados a pensar que siempre tenemos que escondernos o sufrir, que vivir con libertad todavía parece ajeno. Y para mí, justo ahí está el cambio”.
MARION REIMERS / PERIODISTA DEPORTIVA
“Creo que entender que algo de lo que yo hago puede llenar para otras personas el vacío referencial con el que crecí cambió por completo mi manera de mirar mi identidad. Me permitió entender que mi existencia y la forma en la que vivo pueden convertirse en un marco de referencia para alguien más; implica también una responsabilidad: dejar el mundo un poco mejor para quienes vienen después. Porque nuestras identidades son infinitas, expansivas y siempre capaces de volver a florecer”.
ALEJANDRO OLIVA / ACTOR
“Yo crecí con muy poca representación de nuestra comunidad, y por eso hoy sí creo que, cuando tienes una plataforma, existe cierta responsabilidad de mostrar que también podemos vivir historias felices, complejas y humanas. Muchas veces nos encasillan o piensan que ser parte de la comunidad limita lo que puedes interpretar o quién puedes ser, pero para mí ha sido lo contrario: entender que mi identidad no es un obstáculo, sino una fuerza. Y cuando alguien me escribe para decirme: ‘Si tú pudiste, quizá yo también puedo’, entiendes que esas pequeñas cosas sí generan un impacto real”.
YOL SEGURA / ESCRITORX
“Durante muchos años, sentí que tenía que actuar para pertenecer. Después entendí que gran parte de eso venía de haber crecido sin referentes y sin imaginar otras maneras posibles de vivir. Ahí comprendí que mostrarme con honestidad también podía convertirse en representación para alguien más. Porque, al final, todos queremos lo mismo: que nos quieran, poder cuidar y ser cuidados”.