No importa si eres deportista o no, todos hemos sufrido alguna torcedura en algún momento de la vida, desde una molestia leve hasta una lesión mucho más seria. En cualquier caso, es importante recibir atención especializada para evaluar el nivel de daño y asegurar una recuperación segura y efectiva.
No ignores esa torcedura: cuándo es momento de ver a un especialista
Muchas veces, una lesión puede parecer algo menor que no requiere atención médica. Platicamos con el Dr. Jorge Cervantes, especialista en reconstrucción articular y artroscopia y lesiones de hombro, cadera y rodilla, con enfoque en el área de rehabilitación física y reconstrucción de ligamentos y tratamiento para lesiones deportivas.
El Dr. Cervantes explica por qué esas torceduras “pequeñas” pueden convertirse en un problema mayor a largo plazo si no se tratan de manera adecuada.
¿Qué tan peligroso puede ser normalizar el dolor o ignorar una lesión?
Ya sea en el tobillo o en cualquier otra articulación, una torcedura puede afectar ligamentos, cartílago, venas, arterias y nervios, provocando incluso daños irreversibles.
En el caso específico de una torcedura de tobillo, no tratarla influye directamente en la estabilidad de la articulación. Esto significa que la unión entre los huesos deja de funcionar correctamente y el movimiento ya no se realiza de forma óptima. A mediano y largo plazo, esta inestabilidad puede generar desgaste articular, dolor crónico y limitar la movilidad.
¿Cómo saber cuándo un dolor puede convertirse en un problema más serio?
El Dr. Cervantes comparte algunas señales de alerta o red flags que no deben ignorarse:
- Inflamación importante
- Incapacidad para apoyar el pie o caminar con normalidad
- Dolor que persiste por más de 3 a 5 días
- Inflamación y dolor que no disminuyen después de 72 horas
Si los síntomas continúan, es importante acudir con un especialista para evaluar la articulación y descartar una lesión de mayor gravedad.
¿Qué lesiones suelen agravarse por falta de tratamiento o rehabilitación?
Una de las lesiones más comunes es la de la sindesmosis, un grupo de ligamentos del tobillo encargado de mantener los huesos en su lugar. Cuando ocurre una torcedura, el complejo lateral del tobillo suele inflamarse y, en muchos casos, el ligamento puede romperse.
Si esta lesión no se trata adecuadamente, puede provocar alteraciones en la anatomía del tobillo, desgaste prematuro de la articulación y artrosis a una edad temprana.
¿Por qué es importante hablar de prevención y tratamiento oportuno?
Es muy común que las personas no traten adecuadamente sus torceduras. De hecho, muchos pacientes llegan a consulta después de haber sufrido tres o cuatro lesiones en el mismo tobillo, lo que dificulta cada vez más una recuperación completa.
Ignorar estas señales puede afectar directamente la calidad de vida. Con el tiempo, el dolor puede hacer que las personas dejen de hacer ejercicio o abandonen actividades físicas que disfrutan.
Por eso, si después de 72 horas la molestia continúa, lo ideal es acudir con un especialista para realizar una valoración y, si es necesario, estudios como radiografías que permitan obtener un diagnóstico oportuno y evitar complicaciones mayores.
¿Qué deportes presentan más lesiones actualmente?
Los deportes de raqueta, como tenis y pádel, suelen presentar un alto número de lesiones, especialmente en tobillos y rodillas, debido a los cambios bruscos de dirección que requieren.
En la rodilla, este tipo de movimientos puede provocar lesiones en los meniscos, estructuras encargadas de absorber el peso corporal y distribuir la carga. Cuando un menisco se daña y no se trata correctamente, puede generar desgaste prematuro y favorecer una artrosis temprana, incluso llevando a la necesidad de una prótesis a edades relativamente jóvenes.
La importancia de la rehabilitación
Para el Dr. Cervantes, la rehabilitación es una parte fundamental del proceso de recuperación. No solo ayuda a disminuir el dolor, también permite recuperar movilidad, fuerza y estabilidad para regresar de manera segura a las actividades cotidianas y deportivas.
Aunque una torcedura pueda parecer una lesión menor, ignorarla o no tratarla correctamente puede tener consecuencias importantes a largo plazo. Escuchar al cuerpo, identificar las señales de alerta y acudir con un especialista a tiempo puede marcar la diferencia entre una recuperación completa y una lesión crónica. La prevención, el diagnóstico oportuno y una buena rehabilitación son clave para mantener la movilidad y la calidad de vida.