Publicidad

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

Nuestras Historias

Dejemos de "vibrar alto" todo el tiempo: cuando la positividad se vuelve tóxica

Ser feliz todo el tiempo podría traerte más problemas que soluciones.
mié 07 julio 2021 06:32 AM

Si en tu vida diaria abundan los clichés de “sólo buena vibra”, “vamos con todo”, “ganando como siempre”, tenemos noticias: esto no siempre significa que tengas “una energía muy bonita”. A esto se le puede llamar positividad tóxica y te está haciendo más daño del que crees.

La positividad tóxica es la creencia de que, sin importar lo difícil u oscura que sea una situación tienes que mantener una mentalidad positiva y actuar en coherencia con eso. Sí, en general es bueno ser optimista y creer que todo va a estar bien y otros clichés, pero muchas veces, esa actitud nos hace rechazar emociones difíciles para favorecer máscaras que nos obligan a ser falsamente positivos. La vida no siempre es positiva. Todos vivimos cosas horribles, y las emociones que acompañan a estas situaciones tienen que vivirse abiertamente y con honestidad.

¿Estás siendo excesivamente positivo? Si en tu vida no sólo es importante ser optimista, sino evitar toda sensación que te haga sentir mal, tenemos noticias: eres víctima de la positividad tóxica.

Publicidad

Si es tu caso, no te sientas solo; todos caemos en esto en algún momento: cuando vemos el lado bueno (forzado) o fingimos que estamos bien cuando terminamos con una pareja o perdemos un trabajo. Cuando nos obligamos a creer que “todo pasa por algo” y nos permitimos sufrir a gusto, cuando pensamos que la felicidad es una decisión. Básicamente, cuando nos convertimos en una tarjeta de Hallmark que, en el fondo, ni nosotros mismos nos creemos.

Aunque la intención detrás de esto es buena, hay que reconocer que no necesariamente ayuda, ni cuando alguien más te lo dice, ni cuando tú solito te lo dices, ni cuando lo dices para consolar a alguien más. En todo caso, estas son formas de evitar lidiar con tus sentimientos, y no sólo eso, sino que también avergüenzan, culpan y minimizan la situación de la persona que está pasando por un mal momento.

¿Por qué es peligrosa la positividad tóxica?

La respuesta es muy sencilla. Si vamos por la vida intentando vibrar alto cuando lo único que queremos es escondernos en nuestras camas a llorar, estamos negando nuestras emociones más genuinas, y por lo tanto, ahuyentando toda posibilidad de empatía y apoyo. En su lugar, nos sentimos desplazados, ignorados o invalidados.

Decirle a alguien que no se sienta mal, que vea el lado bueno cuando su mundo entero se está derrumbando es todo un acto de crueldad. Número uno: estás diciendo que es inaceptable sentirse mal por su desgracia. Dos: le haces sentir culpable porque parecería que el no poder ver el lado bueno significa que está haciendo algo mal (como si necesitaras otra razón para sentirte mal en plena crisis). Tres: sugieres reprimir las verdaderas emociones, y por lo tanto, truncas el crecimiento personal.

Publicidad

Señales de positividad tóxica

A veces es difícil cacharse en esta situación, pero aquí hay unos focos rojos que puedes detectar:

  • Ignoras tus problemas en lugar de enfrentarlos
  • Te sientes culpable cuando estás triste, enojado, o cualquier otra emoción negativa.
  • Escondes lo que sientes en realidad sólo para hacer que la convivencia sea más fácil
  • Minimizas los sentimientos de los demás para no sentirte incómodo
  • Juzgas a la gente que no tiene una actitud positiva
  • Si te sientes mal, intentas superarlo en vez de trabajarlo

¿Cómo evitar la positividad tóxica?
¿Ya te detectaste cayendo en la secta de la felicidad eterna? Aquí hay cosas que puedes hacer para tener una vida más sana:

Enfréntate con tus emociones negativas. No te dejes arrastrar por ellas pero tampoco las niegues. Entiende de dónde vienen y qué tienen que enseñarte. Date permiso de sentir.

Sé realista. Si acabas de cortar con tu pareja, obviamente no puedes portarte como si fuera el mejor día de tu vida ni sonreírle al mundo. No esperes mucho de ti. Sólo cuídate y toma acción para mejorar la situación, pero no finjas que todo está perfecto.

No temas a los sentimientos encontrados. Si estás pasando un mal momento, es normal tener esperanza en que todo va a mejorar, pero también estar nervioso ante la incertidumbre. Recuerda que los humanos somos seres muy complejos.

Escucha. Si alguien se acerca a ti en un momento difícil, escucha y evita las frases cliché de apoyo. Déjales saber que lo que sientes es normal y que estás aquí para escuchar.

Publicidad

Tags

Publicidad