Tostadas de atún. Pescado a la talla. Los mejores carajillos de la Ciudad de México. Son pocos los que se pueden dar el lujo de crear auténticos iconos de la gastronomía local, y Gabriela Cámara está en ese grupo. Desde la apertura de Contramar en 1998, su sede, la Colonia Roma, y la ciudad entera han vivido una transformación imparable. El restaurante lo refleja. De lunes a domingo sus mesas están llenas de locales y visitantes, de clientes fieles y primerizos, todos gozando de la frescura del producto y la ligereza del ambiente.
Gabriela Cámara: construir identidad
A lo largo de estos casi 30 años, Contramar se ha convertido en una verdadera red. Está Entremar, el restaurante hermano de Contramar en Polanco; Caracol de Mar, un espacio fresco en la Condesa; Castacán, un templo de la cochinita y el lechón en la Roma, y Expendio, dedicado al pan, al café y a los ingredientes de pequeños productores. En cada nuevo proyecto, para Cámara ha sido clave el aspecto humano. “Hay que considerar a todos igual de importantes”, asegura.
Rodearse de un grupo de socios confiables también ha sido esencial. Aunque siempre existe el reto de escuchar y tomar en cuenta una diversidad de opiniones, Cámara se considera amante del trabajo en equipo y de la visión compartida. Es así como ha sabido detectar las oportunidades de crecimiento, siempre equilibrando la parte intuitiva con los datos duros. “Es muy importante analizar tus números constantemente, y basar tus decisiones en resultados concretos”, explica, agregando que “la confianza para crecer te la da el hacer las cosas bien. Cuando veo que hay oportunidad de hacer algo y se me antoja, y me imagino cómo lo haría, ese es un momento de inspiración”.
La inspiración y el espíritu de colaboración hoy se expresan al máximo en sus dos más nuevos proyectos. Primero está Itacate del Mar, un encuentro entre el mar y el maíz en Arcos Bosques que responde a un llamado que llevaba mucho tiempo en el aire. “Nos habían pedido cosas en esa zona desde hace mucho, pero nunca habíamos encontrado un lugar así de lindo”, cuenta Cámara . “El local nos gusta mucho, es una plaza muy concurrida y creo que no había una oferta como la nuestra por allá”. Próximamente, Itacate del Mar abrirá también en Plaza Alma, en Reforma.
La siguiente frontera, Las Vegas, que recibió a Cantina Contramar a finales de marzo dentro del hotel Fontainebleau. De la mano de la arquitecta Frida Escobedo, a cargo de los interiores del restaurante, Cantina Contramar promete ser una interpretación vibrante de los sabores del mar mexicano, complementada con cocteles y un carrito de margaritas de tequila Casa Dragones. “Me da muchísimo gusto contratar gente profesional, que está emocionada de trabajar en un proyecto mexicano de este nivel y con esta autenticidad”, asegura Cámara.