Llevo años viajando y conociendo el mundo a mi propia manera; estoy convencido de que todos tenemos una forma peculiar de observar lo que nos rodea. En medio de mis travesías, me encontré con la herramienta perfecta para llevar mis lugares favoritos de regreso a casa: una cámara film point and shoot. Crear un archivo de los rincones que he recorrido significó darle su justo valor a cada espacio, permitiendo que las imágenes vuelvan a contarme mi propia historia (una memoria viva que cambia cada vez que la vuelvo a contemplar).
Congelar el tiempo: 35 oportunidades de recordar Nueva York
Nueva York a través de una point and shoot: 35 oportunidades para observar, disparar y convertir un verano entre sus calles en una memoria que puede revelarse una y otra vez.
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La sensación de abrir mi primer paquete de fotos reveladas tras un viaje a Nueva York y sentir de nuevo ese verano intenso en el que me derretía en cada cuadra fue lo que me hizo continuar con este hábito. Mi cámara era el dispositivo ideal para pausar el mundo. Desde entonces, viajar se convirtió en un proceso de observación obsesiva y fascinación pura, con solo 35 oportunidades para contar cada capítulo de mi historia con la ayuda de esta caja del tiempo.
Controlar el tiempo a tu antojo suena a mito, pero es posible
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