¿Es posible dar por hecho ser mexicano? Yo diría que no, ser mexicano está presente en la comida que compartimos, una receta que pasa de generación en generación, la manera en que hacemos de cualquier reunión una celebración, incluso ese orgullo por lo mexicano que aparece cada septiembre, entre banderas, música y brindis.
Una mirada al cielo y un brindis con Tequila Patrón por el lujo de ser mexicano
Tequila Patrón con Es un lujo ser mexicano, creó una celebración que llevó al Monumento a la Revolución una idea sencilla: el lujo no siempre tiene que ver con lo exclusivo o lo inalcanzable, también puede estar en aquello que forma parte de nuestra identidad y que, precisamente por tenerlo tan cerca, a veces dejamos de mirar.
Cuando México se convierte en un espectáculo
La noche comenzó entre tacos, conversaciones y Tequila Patrón Cristalino en Los Atarantados. El plan tenía algo muy mexicano: buena comida, amigos y un brindis que poco a poco fue dando paso a algo mucho más grande.
Después, la celebración cambió de escenario. Frente al Monumento a la Revolución, cientos de drones comenzaron a aparecer sobre la CDMX para construir una coreografía luminosa en el cielo. Primero fueron figuras; después, la silueta de la botella de Tequila Patrón Cristalino y, finalmente, una frase que resumió toda la experiencia: “Es un lujo ser mexicano”.
El lujo ha cambiado evolucionado que ahora está en aquello que hacemos con nuestras manos y que pasa de generación en generación. El tequila mexicano lo demuestra: detrás de cada botella hay tradición, oficio y una forma de hacer las cosas que sigue evolucionando sin perder su esencia.
Una nueva forma de celebrar México
La tecnología cambió la escala de la experiencia. Cientos de drones dibujaron hasta convertir el cielo en un lienzo. La combinación de tradición y tecnología también fue una manera de mostrar que celebrar México no significa mirar únicamente hacia el pasado, sino encontrar nuevas formas de contar todo aquello que nos hace sentir orgullosos de lo nuestro.
Al final, el lujo de ser mexicano está en la creatividad, en la comida, en el talento y en esas tradiciones que seguimos haciendo nuestras. Esta vez, solo hizo falta mirar hacia arriba para recordarlo.