Más allá del bullicio de Miami, Four Seasons invita a los viajeros más selectivos a visitar otros puntos del “estado del sol”. Palm Beach, Surfside y Naples ofrecen una perspectiva sumamente exclusiva, diferenciada y seductora de la mano de la cadena hotelera de origen canadiense.
Tres rostros de Florida: Palm Beach, Surfside y Naples con Four Seasons
FOUR SEASONS RESORT PALM BEACH
Famosa por sus playas de arena blanca, mansiones de estilo mediterráneo, los campos de golf que las rodean y por atraer a un sinfín de celebridades durante el invierno, la isla de Palm Beach es uno de los destinos más exclusivos del sureste de Florida. Localizado a hora y media de Miami, este punto de la geografía alberga una de las propiedades de Four Seasons ideales para descansar en absoluta privacidad sin sacrificar refinamiento –su excelencia ha sido reconocida con distinciones como Five Star de Forbes Travel Guide, Five Diamond de la AAA y dos llaves de la Guía Michelin–, inigualables experiencias de shopping y una oferta gastronómica de primerísimo nivel.
En sus 207 habitaciones y en las áreas comunes el color y el exotismo de la flora local se hacen presentes en las obras de arte, los estampados de los textiles y en la decoración concebida por Martin Brudnizki. Esa estética contemporánea honra sus más de 30 años de historia como un ícono de la hospitalidad en una zona cuyo desarrollo fue impulsado por el empresario Henry Flagler a lo largo del siglo XIX.
En su discreto pero impecable bar, lo mismo se puede ver a los huéspedes ordenar un martini que a muchos miembros de la comunidad, quienes consideran su barra como un punto de encuentro y reunión. En el terreno de la gastronomía, su buque insignia es Florie’s, un concepto desarrollado por el chef Mauro Colagreco en el que los sabores mediterráneos son los protagonistas. Durante la cena, detalles como el pan servido junto a un poema impreso de Pablo Neruda hacen que la velada fluya, invitando a saborear ingredientes como langosta, ostiones, camarones, trufa y cortes de res wagyu.
Un día perfecto en este paraíso comienza con un juego de tenis o minigolf en el Palm Pavilion o con una clase de yoga al aire libre, para después dirigir los pasos al Coconut Café y terminar de despertar con sus bebidas de especialidad y alguno de sus panes recién horneados. Ya sea a bordo de las bicicletas eléctricas o de los vehículos de la propiedad, se pueden explorar los alrededores antes de regresar a relajarse en el Palm Beach Spa con algún masaje, facial o tratamiento corporal y, finalmente, descansar en una cabaña a orillas de la alberca o en su playa privada mientras el sol se desplaza hacia el horizonte. Bajo su luz y rodeados por la calma que se respira en el ambiente, el Four Seasons Resort Palm Beach invita a disfrutar sin prisas todo lo bueno que la vida ofrece estando frente al mar.
@fspalmbeach
FOUR SEASONS HOTEL AT THE SURF CLUB
Los orígenes de The Surf Club se remontan a la víspera de Año Nuevo de 1930, fecha en la que abrió oficialmente sus puertas este club social privado concebido como un punto de encuentro que atrajo a las figuras más influyentes de la vida cultural, política y creativa de la época. Con el paso del tiempo, este recinto se convirtió en un referente de la vida social y hoy, casi un siglo después de su fundación, se mantiene como una versión contemporánea de ese rico legado.
Alejado del bullicio de Miami Beach y a pocos minutos de las boutiques de Bal Harbour, el Four Seasons Hotel at The Surf Club, en Surfside, ofrece una forma más íntima y sofisticada de vivir Miami sin perder su identidad histórica ni su carácter social y exclusivo. El complejo desarrollado alrededor del edificio original integra nuevas estructuras proyectadas por el arquitecto estadounidense Richard Meier, así como interiores imaginados por el francés Joseph Dirand. La luz natural que se cuela por sus amplias ventanas inunda espacios equilibrados que en muchos casos conservan pisos y elementos arquitectónicos originales.
Su inventario incluye únicamente 77 habitaciones, lo que permite entender por qué una estancia en este hotel es una experiencia reservada para unos cuantos. El color blanco, las molduras en el techo y los ventanales de piso a techo convierten las suites y habitaciones en verdaderos refugios de armonía y vocación minimalista.
Y si hay un pilar que afianza su concepto, definitivamente tendría que ser el de la gastronomía. En primer lugar, está The Champagne Bar, una barra cubierta de azulejos verdes que late en el corazón de la propiedad y que cuenta con una amplia selección de cocteles clásicos y una de las cartas de champaña más amplias de Miami. Después, tenemos Lido Restaurant at the Surf Club, un espacio del que el chef Marco Calenzo se ha adueñado con una original fusión de cocina italiana costera con guiños a Japón. Entre sus creaciones insignia destacan el buñuelo con caviar, los ostiones con ponzu, el tiradito de atún, los tagliatelle con langosta y la cotoletta. Y desde luego, la joya de la corona: The Surf Club Restaurant by Thomas Keller. El servicio preciso y la atención al detalle se perciben desde el bar hasta el comedor principal de este espacio que representa la primera incursión del premiado chef en el estado de Florida, donde rinde un homenaje a los clásicos de la cocina continental con una ejecución contemporánea. Ya sea para ordenar el menú degustación o disfrutar de una galleta de chispas de chocolate, esta es una parada obligatoria.
También es obligatoria una visita a The Surf Club Spa, cuyo ambiente íntimo y discreto le suma puntos de sofisticación a la propuesta de bienestar. Desde tratamientos y rituales desarrollados de la mano de marcas como Biologique Recherche y Pharmos Natur, hasta el recorrido por un circuito que incluye hammam, vapor, sauna y regaderas, este espacio refuerza la identidad del hotel como un retiro donde el lujo se expresa a través del tiempo y la atención personalizada.
@fssurfside
NAPLES BEACH CLUB, A FOUR SEASONS RESORT
Fundada oficialmente en 1886, la ciudad de Naples fue bautizada con este nombre debido a que sus promotores comparaban su clima cálido y belleza natural con su homónima italiana. En el corazón de este hoy acaudalado asentamiento –conocido como Old Naples– y con vistas al Golfo de México se encuentra el recientemente inaugurado Naples Beach Club, A Four Seasons Resort.
El complejo, que abarca playas, jardines, espacios residenciales y sociales, además de 220 habitaciones y 57 suites, ocupa el espacio que en el pasado correspondía al Naples Beach Hotel & Golf Club, que abrió sus puertas en 1946. Tras un minucioso proceso de remodelación, esta nueva propiedad ofrece una mirada contemporánea del lujo y la hospitalidad, combinando arquitectura, diseño y el servicio distintivo de la marca Four Seasons.
Inspirado en los tradicionales cottages de la ciudad, el proyecto arquitectónico de Hart Howerton se fusiona con una franja de playa de más de 300 metros. Los interiores, a cargo de Champalimaud Design, retoman el encanto de la Florida clásica mediante una elegancia relajada y una atmósfera cálida.
Una de las tradiciones más arraigadas en Naples es reunirse frente a la playa para ver el sol ocultarse en el horizonte, y qué mejor que hacerlo con una bebida en la mano. El Sunset Bar, con una barra que mira hacia el mar y a pocos pasos de la arena, es el sitio perfecto para mezclarse con los locales antes de dirigir los pasos hacia HB’s, restaurante especializado en comida del mar que durante mucho tiempo ha sido uno de los favoritos de la ciudad. The Merchant Room, por su parte, es el restaurante insignia del resort y está a cargo del chef Gavin Kaysen, famoso por los conceptos que ha desarrollado en Minnesota. Kaysen ha concebido una New American Brasserie que sirve delicias como la ensalada de pepinos, el fritto misto, los spaghetti nero y los cortes añejados, emblemas de su saber hacer.
Una mención especial merece el gimnasio, diseñado por el entrenador Harley Pasternak, con equipo de última generación y una alberca de nado de 23 metros, The Sanctuary Spa –con 13 salas de tratamiento y un envidiable circuito de hidroterapia–, y Naples Trading Company, un espacio en el que el café de especialidad y la panadería atraen tanto a huéspedes como a locales para prolongar una mañana relajada después de una intensa sesión de entrenamiento o un juego de golf.
Entre las experiencias más destacadas ofrecidas a los huéspedes se encuentran los recorridos privados por Naples Bay y el Golfo de México a bordo de embarcaciones y yates de lujo, así como deportes acuáticos, excursiones de pesca y charters privados. El resort también pone a disposición su emblemático Hinckley Picnic Boat para safaris de conchas marinas, picnics en islas remotas o paseos al atardecer, mientras que en tierra, se puede recorrer Old Naples utilizando bicicletas, e-bikes y mokes facilitadas por el resort, así como participar en caminatas ecológicas guiadas para explorar los alrededores naturales de la región.
@fsnaplesbeachclub