Sus galerías de arte, sus teatros y su escena culinaria han elevado a Londres como una tierra prometida para los amantes del arte y la cultura. La elección de un hotel es una de las cuestiones más importantes, por ese motivo compartimos tres alternativas marcadas por la singularidad y el servicio impecable.
London Calling: 3 hoteles para descubrir el lado más sofisticado de Londres
THE BEAUMONT
Lo primero que llama la atención al observar The Beaumont desde los jardines Brown Hart –a un par de esquinas de Oxford Street– es una monumental escultura que parece descansar sobre el lado izquierdo de su fachada. La obra, firmada por Antony Gormley y bautizada como ROOM, es en realidad la habitación de una de sus icónicas suites, un espacio misterioso que invita a sus habitantes a entrar en un estado de consciencia distinto.
Chris Corbin y Jeremy King, conocidos por dar vida a algunos de los restaurantes clásicos más famosos de Londres, son las mentes detrás de un concepto que abrió sus puertas en 2014 y que se nutre de los gustos y pasiones de Jimmy Beaumont, un personaje ficticio que ellos mismos crearon. El estilo art déco, el jazz y la colección de arte –curada en colaboración con Zuleika Gallery– se hacen presentes en cada una de sus 101 habitaciones y suites, pero también en espacios como el restaurante Rosi –a cargo de la chef Lisa Goodwin-Allen, su aclamada directora culinaria–, el bar Le Magritte y el Gatsby Room, famoso por su hora del té. De hecho, en 2024 se concluyó una renovación multimillonaria que permitió afianzar su legado en la escena de la hospitalidad y el lujo.
En Rosi, Goodwin-Allen reinventa clásicos culinarios con un toque lúdico y creativo. El resultado es un menú rebosante de ingenio, calidez y un toque de teatro en la mesa que incluye salchichas chipolata y melón curado en ginebra para empezar, pastel de cerdo a la antigua que rinde homenaje a los clásicos británicos tradicionales y un sundae Rosi para armar uno mismo como postre.
Y si hay algo que desarma a los huéspedes, es la amplitud de sus habitaciones, una rareza en esta ciudad. Con baños de mármol, amenidades de la marca D.R. Harris & Co., reconocida como proveedora de la familia real británica, y una amplia selección de libros en cada habitación, un dilema constante es si es mejor quedarse a leer con un Negroni en mano o salir a explorar los alrededores de Mayfair.
THE NEWMAN
Un nuevo integrante de la Legend Collection de Preferred Hotels and Resorts –cadena hotelera que reúne propiedades reconocidas por su sofisticación global, identidad cultural distintiva y experiencias memorables– ha abierto sus puertas en Londres, capturando la personalidad diversa y dinámica del barrio de Fitzrovia. En la intersección de las calles Newman y Goodge, The Newman se levanta como un homenaje al estilo art déco trasladado al siglo XXI. Detrás de una fachada que combina paredes de ladrillo y grandes ventanales, aguarda un concepto inspirado en personajes inspiradores de la zona, muchos de los cuales han sido capturados en fotografías en blanco y negro que decoran la propiedad. El diseño estuvo a cargo del estudio Lind + Almond, respaldado por un equipo de hoteleros y restauranteros con décadas de experiencia en la capital británica.
Un total de 81 habitaciones, suites y apartamentos –muchas de ellas con balcones privados– reciben a los huéspedes con amenidades que reflejan una vocación ligada al bienestar. Un claro ejemplo son los minibares de bienestar que incluyen suplementos, parches de CBD, aceites esenciales y aromas para facilitar el descanso y la relajación. Anatomē, marca establecida en la ciudad, ha sido la elegida para proveer las amenidades de baño, un sello de identidad de la propiedad.
El spa, cuyas instalaciones están disponibles para todos los huéspedes, cuenta con jacuzzi, sauna, cuarto de vapor, cuarto frío y sala de haloterapia. Además, el gimnasio está equipado con aparatos de última generación para quienes desean mantener un estilo de vida saludable.
En el terreno gastronómico, Brasserie Angelica es un all day dining que toma inspiración del norte de Europa para integrar un menú en el que destacan los alimentos preparados a la parrilla, las ensaladas y postres memorables como el pastel de almendras con manzana. Gambit Bar complementa el concepto del hotel incorporando el atractivo atemporal de bares icónicos con su iluminación cálida y una selección de cocteles clásicos y cervezas que se pueden disfrutar al ritmo de las bandas y DJs que se presentan a lo largo de la semana.
CAFÉ ROYAL LONDON
De sus orígenes como una modesta tienda de vinos fundada en 1865 por el francés Daniel Nicholas Thevenon, pasando por una brasserie en la que se reunía la crema y nata de la sociedad inglesa, a su presente como uno de los hoteles más emblemáticos del West End, el Café Royal es un destino por sí mismo para los viajeros que buscan hospedarse en propiedades icónicas.
Su privilegiada ubicación sobre Regent Street, a pasos de Picadilly Circus y a muy corta distancia de puntos clave como el Mayfair, Covent Garden, Bond Street y Savile Row, lo convierten en un punto de partida ideal para explorar Londres y, sobre todo, revivir en su interior momentos de esplendor de la historia de la ciudad y experimentar un concepto de hospitalidad que lleva el sello de algunos de los genios más grandes de nuestra época.
Renovado entre 2008 y 2012 bajo la visión del arquitecto David Chipperfield –quien logró el equilibrio perfecto entre esplendor del pasado y el diseño contemporáneo–, alberga en su interior espacios imponentes como el lobby decorado por el italiano Piero Lissoni con un candelabro de cristal de Murano de la casa Vistosi; el restaurante Cakes & Bubbles del chef Albert Adrià, cuyo concepto gira alrededor de los postres excepcionales; el restaurante Alex Dilling at Hotel Café Royal, donde el chef británico ofrece su interpretación de la cocina francesa tradicional; y The Grill Room, un espacio opulento cuya restauración requirió más de 45,000 hojas de oro y que a lo largo de su historia ha recibido a visitantes tan distinguidos como Oscar Wilde, Winston Churchill y David Bowie, entre una larga lista.
Elevadores históricos, vitrales, escalinatas de mármol y detalles que reflejan una riqueza histórica que se encuentra en pocas propiedades alrededor del mundo. Y, desde luego, no hay que olvidar darse el tiempo para descansar y relajarse en el spa Akasha sea disfrutando de instalaciones como el hammam, la alberca de nado, el sauna y el jacuzzi, o eligiendo alguno de los tratamientos corporales y faciales que se desarrollaron a partir de los cuatro elementos básicos de la naturaleza: agua, aire, tierra y fuego.