No hay mejor momento que el verano para sentarse frente al Bósforo, el estrecho que divide la parte europea y la parte asiática de Estambul, y ver el atardecer. Si esta experiencia ya es mágica por sí misma, hacerlo en la terraza de Abelia –uno de los restaurantes de The Peninsula Istanbul– suma puntos de exclusividad a una escena marcada por el ir y venir de embarcaciones y los destellos rosas y naranjas que despiden los edificios conforme el sol de oculta en el horizonte.
La experiencia de verano imperdible en Estambul
(Fotografía: Cortesía )
Con el objetivo de servir a los comensales un menú distinto durante esta temporada, el restaurante ha presentado una residencia gastronómica encabezada por el chef español Diego Guerrero, cuyo restaurante madrileño DSTAgE cuenta con dos estrellas Michelin. De la mano del chef ejecutivo de la propiedad, Andreas Block, Diego ha confeccionado una serie de platillos que llevan su sello hispano-mediterráneo y que combinan los sabores atemporales y vibrantes de la región con técnicas innovadoras y contemporáneas, dando lugar a una deliciosa celebración de la temporada estival.
“Me hace mucha ilusión esta colaboración con The Peninsula Istanbul. Para mí representa una oportunidad única de crear un puente gastronómico entre España y Turquía, en un entorno excepcional desde el cual poner en valor los productos españoles y a las personas que los hacen posibles,” ha asegurado Guerrero
Solo el pan servido al inicio de la velada acompañado con un aceite de oliva español justifica la visita, pero cuando comienza a explorarse la carta, dividida en cuatro secciones principales –entradas frías, entradas calientes, platos fuertes y acompañamientos, y postres–, uno tiene la certeza de que esta experiencia será realmente sorprendente. Algunas de las recetas clásicas de Guerrero –como su famoso Omelette 2.0, los buñuelos de calamar o los pimientos del piquillo con hojaldre– son recreadas con algunos giros aportados por ingredientes locales.
(Fotografía: Pedro Aguilar)
Algunas otras son creaciones totalmente nuevas como la ensalada de tomates curados con esencia de cebollín y frambuesas congeladas o la ensalada de hinojo con manzana, almendras tostadas y encurtidas, salicornia y queso Izmir Tulum. En ambos casos, el perfecto balance entre acidez, salinidad, herbalidad y el juego de las distintas texturas son el inicio de un viaje que lleva por la ruta de las especias y el mundo de los ingredientes más preciados de este punto de la geografía turca.
Los mejillones al mojo rojo rinden un homenaje a las raíces españolas de Guerrero y dan otro pretexto para sopear el pan del inicio en esa salsa preparada a base de pimientos, ajo y aceite y las albóndigas de Carmen –acompañadas de unas papas a la francesa de corte grueso y perfectamente simétricas– traen a la mesa una carne de res cocida a la perfección, humeante y cargada de los recuerdos familiares de Diego, quien creó la receta inspirándose en las comidas preparadas por su madre y su abuela.
(Fotografía: Cortesía )
Para cerrar la experiencia, una apuesta segura son los churros de camote, espolvoreados con azúcar y acompañados de una salsa de chocolate que se vuelve adictiva a la primera mordida. En el terreno de las bebidas, la selección de vinos se ha centrado en España e incluye blancos, rosados, tintos y espumosos, así como una Sangría que da muestra del talento del equipo de bar para reinterpretar clásicos sin perder su esencia.
Esta experiencia está disponible de jueves a lunes en horario de 18:30 a 23:00.