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Nuestras Historias

MeroToro cumple 10 años de mostrarle a los chilangos los sabores de Baja

Para festejar su primera década, MeroToro recibirá a Benito Molina y Hugo D'Acosta
jue 23 enero 2020 05:57 PM

Pudiera parecer que diez años significan poco en un país que tiene siglos de historia, pero en 2010, las cosas en Ciudad de México eran completamente distintas a lo que conocemos ahora. Hoy es muy fácil que los chilangos reconozcan una almeja generosa, el erizo, la salicornia y otros productos del mar que se presumen en cartas de muchos restaurantes con el apellido “de Ensenada” como pedigree que los distingue de otras regiones. Hace una década, eso no pasaba en absoluto. Cocineros como Jair Téllez y su restaurante MeroToro se encargaron de que eso cambiara.

Transcurría el año de 2008 cuando a Jair Téllez se le metió la idea en la cabeza de cambiar de aires. Había vivido en el norte del país gran parte de su vida y tuvo la buena estrella de levantar el restaurante Laja en Valle de Guadalupe en 2001, que cambió la vida del Valle para siempre. Sediento de nuevos retos, le hizo caso a un cosquilleo que le indicaba que tenía que abandonar el campo para irse a la capital y abrir un restaurante, aunque le tacharan de loco. “Estaba en el campo y yo soñaba con calles, glorietas y ciudades. Todo mundo me decía que soñaban con vivir en el Valle de Guadalupe, porque era un sueño. pero para mi eso era una pesadilla. Cuando vives el sueño de los demás y no el tuyo, te desgasta”, recuerda el chef de MeroToro.

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Así, un buen día, llenó su coche con sus cosas y se dirigió a la colonia Condesa a construir un restaurante donde antes no había nada. “Comenzamos a idear el restaurante donde a mi me gustaría comer. Antes la gente iba a otros lados a comer chingón y eran pocos los sitios que empezaban a hacer cosas distintas. Yo traía estas ideas de tener un restaurante transparente que se desbordara a la calle. Que desde la banqueta pudieras ver todo el restaurante hasta la entrada a la cocina. Muy atrabancado, comida muy chingona y transparente. Se llama MeroToro porque empecé a mezclar palabras. Tiene un poco de humor de unión del mar y la tierra. Siguiendo este rollo de inventar algo de la nada, con un animal con cabeza de toro y cola de pescado. La gente pensaba que era un bar y nos decían por qué no lo habíamos puesto en Polanco. Lo pusimos en la Condesa porque ahí vivíamos, y era el lugar que nosotros queríamos tener. Si logré levantar Laja en 2001 en el kilómetro 83 de la carretera Tecate-Ensenada y funcionó, MeroToro tenía que funcionar”.

MeroToro 10 años
MeroToro 10 años

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El primer año fue muy difícil, fue desafiante a nivel socios, con pocas mesas pero muchas ganas. Los socios del restaurante incluso le pusieron un ultimátum en el que le dijeron que si el lugar no funcionaba para una fecha, se cerraba. Hasta que todo comenzó a ir bien. “No sé bien cómo fue. Como si estuviéramos 2-0, perdiendo en el minuto 40, cuando anotamos, nos fuimos a penales y ganamos”, explica el también creador del vino natural Bichi.

Para celebrar su décimo aniversario, Jair invitó a Benito Molina del restaurante Manzanilla en Ensenada y al enólogo Hugo D’Acosta de Casa de Piedra. De acuerdo al chef, esta es la razón: “Los invité por lo que significan, son una parte muy emocional. Cuando me fui de allá, ninguno de los dos estaba contento, los dos me mentaron la madre, muy a su manera y con cierta razón, porque era una especie de traición al proyecto Ensenada-Valle de Guadalupe. Invitarlos es una muy bonita manera de cerrar el broche, y que al final, el haber venido acá fue ampliar el destino y traer la esencia del Valle”.

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