Sus planes para el futuro
“Todavía tengo muy buena salud, así que voy a seguir haciendo lo que hago hasta que ya no pueda más. Estoy desarrollando un barco que espero se convierta en la embarcación más eficiente jamás construida para cartografiar las profundidades del océano. También estoy desarrollando una aeronave de gran altitud que espero llevar muy alto en la atmósfera durante los próximos años y yo mismo seré el piloto. Además, sigo explorando el buceo en el interior de cavernas. ¿Por qué habría de detenerme si todavía puedo hacerlo? No creo que llegue el día en que, por tener que usar un bastón o porque me ocurra alguna desgracia, simplemente diga: ‘Bueno, ya terminé. Ahora solo queda reflexionar sobre mis logros’. Ese no soy yo”.
El legado que le gustaría dejar
“La mayor tragedia que he visto hasta ahora es que los seres humanos subestimamos constantemente aquello de lo que somos capaces. Mi submarino se llama Limiting Factor, un nombre elegido de manera muy deliberada. Para mí tiene varios significados, pero uno de los más importantes es que las personas solemos imponernos límites en nuestra propia mente. Entonces, ¿cuáles son realmente los límites del ser humano? Yo no creo que existan, sino que es una cuestión de tiempo, disciplina y tecnología. Tal vez hoy, en nuestro estado actual, haya cosas que todavía no seamos capaces de hacer, pero tengo una enorme confianza en la capacidad de la humanidad para adaptarse, evolucionar y seguir ampliando sus propios límites, con el fin de vivir una vida cada vez mejor”.
Lo que sus aventuras le han enseñado
“Las exploraciones extremas me permitieron derribar esa barrera entre el mundo y yo. Al descender hasta el fondo de la Fosa de las Marianas, por ejemplo, sabiendo que la presión exterior podía aplastarme por completo en una fracción de segundo, ocurrió algo curioso: en lugar de sentirme más vulnerable, me sentí aún más unido a ese océano. Era como si me hubiera dado la bienvenida. Y, por supuesto, al viajar al espacio, cuando flotas sobre la Tierra y contemplas la inmensidad del cosmos, ¿cómo no sentir una conexión más profunda con el universo? Creo que vivimos el día a día intentando comprender el universo y conectar con él desde una enorme distancia. Pero cuando te exiges al máximo o te aventuras en lugares extremos, esa distancia se acorta. De alguna manera, te acerca mucho más a él”.