Cerrar un disco es algo que no se puede tomar a la ligera, esa última canción será el final de lo que los oyentes escuchen de ti. Olivia Dean puso "I've Seen It" al final de The Art of Loving, en 2025, y un año después esa última canción tiene abogados encima.
Olivia Dean, ‘I've Seen It’ y el fantasma de "Just The Two of Us"
El jueves se presentó en una corte federal de Los Ángeles una demanda por infracción de derechos de autor, donde Mattie Music Group, dueña del catálogo de Bill Withers, sostiene que la canción de Olivia Dean tomó aspectos sustanciales de "Just The Two of Us". La editora cuenta que escuchó el tema por primera vez en agosto de 2026 y contrató a un musicólogo, Alexander Stewart, para compararlos. Según el expediente, su análisis concluyó que Dean copió "en gran parte" una melodía distintiva de Withers.
Un detalle que casi nadie nota: Dean y sus coautores, Bastian Langbaek y Max Wolfgang, no figuran como demandados. Los señalados son Sony Music Publishing, Capitol Records y Kobalt. Es decir, el golpe va dirigido a quienes cobran con la canción, no a quienes la escribieron.
Una melodía con historia
"Just The Two of Us" llegó al No. 2 del Hot 100 y tuvo un regreso reciente gracias a TikTok. Es de esas melodías que cualquiera medio reconoce aunque no sepa el título, y eso puede jugar en ambos sentidos: es más fácil que alguien la lleve metida en el oído sin darse cuenta, pero también es más fácil que dos canciones parezcan primas cuando comparten un aire de soul suave.
¿Se parecen o no?
Todavía no hay respuesta. Se trata de una acusación y no de una sentencia. La demanda exige demostrar que hubo acceso a la obra original y que la similitud es sustancial. La demandante argumenta que los tres autores tuvieron "oportunidad razonable" de conocer la canción de Withers. Esa frase es casi un trámite legal, porque la canción de Withers está en todas partes, así que lo que realmente se discutirá es cuánto se parece una melodía a otra.
Mientras llega el juicio, lo que podemos hacer es poner las dos canciones una tras otra y decidir con nuestros propios oídos. Después de eso, el tribunal dirá lo suyo.