Niégalo si quieres, pero en la última semana por lo menos una vez has dicho "bombi, budu, bombom" imitando a Aleks Syntek y su polémico video que anda por todo internet. Sea un brote psicótico, hartazgo o una estrategia de marketing muy bien ejecutada, todos estamos hablando del cantante mexicano.
Aleks Syntek y sus polémicas disparan 630% las reproducciones de su música
Cada tanto, Syntek se convierte en el meme de internet por alguna situación: un video en el que habla de su repudio a la música urbana, las historias en las que Shakira le dice lo bien que se ve o una presentación por el 15 de septiembre en la que hizo de todo, menos cantar sus canciones. Pero esta vez algo cambió y la jugada le salió bastante bien.
Los números detrás del escándalo
De acuerdo con Chartmetric y SpotifyTracked, las reproducciones de su música en plataformas como Spotify registraron un aumento significativo. La audiencia diaria del intérprete creció 630% en las últimas semanas y hoy su perfil muestra más de 6.9 millones de oyentes mensuales.
Syntek se quejó más de una vez de que todos lo critican, pero nadie apoya su música. Después de ese En Vivo, no solo estamos en loop con el "bombi, budu, bombom", también hubo un resurgimiento de sus canciones, justo lo que él quería.
Su tema con Ana Torroja, "Duele el amor", alcanzó alrededor de 951 mil reproducciones diarias, mientras que otras como "Corazones invencibles", "Sexo, pudor y lágrimas", "Intocable" y "Por volverte a ver" aumentaron sus reproducciones históricas.
La monetización del caos
Es difícil saber si Aleks Syntek atraviesa un momento complicado en su vida privada y su salud emocional. Lo que no podemos negar es que lo ocurrido en las últimas semanas funcionó como una estrategia de marketing efectiva: lo puso en el centro de la conversación digital y le atrajo bastante público sin gastar un peso en publicidad pagada.
A esto se le puede llamar "monetización del caos": generar ingresos o extraer valor financiero a partir de situaciones de inestabilidad, crisis, confusión social, polarización y desorden.
Sus discursos erráticos, sus declaraciones, los comentarios en los que ofende a otras personas y la filtración de mensajes inapropiados se convirtieron en productos altamente rentables para su música. El resultado lo estamos viendo como un aumento inaudito en las reproducciones de sus canciones de antaño.
Sin embargo, no es una estrategia rentable a largo plazo. Ningún artista puede sobrevivir de polémicas constantes. Y, más importante aún, si Syntek realmente atraviesa una situación de inestabilidad mental y emocional, todo podría terminar en una tragedia, para él y para terceros.