Los 9 proyectos de música que quizás no conocías y debes tener en tu radar
La industria musical nunca había tenido un ritmo tan trepidante: siempre hay proyectos nuevos, pero no todos permanecen. En medio de ese vértigo, curamos una lista que deberías estar escuchando.
Todas estos proyectos, más que líderes de una generación o un punto de quiebre, son una constante: proyectos que, muy probablemente, terminarán siendo la influencia de un movimiento que aún se está gestando. Algunos ya tienen un hit en el mainstream o se han vuelto virales en TikTok; otros cuentan con sólo un EP brillante o un álbum sólido; hay quienes son reyes en su tierra y quienes aún se mantienen en las sombras.
Pero todos comparten algo: suenan distintos.
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Sin mucho más preámbulo, hablemos de estos nueve talentos que están por romper esquemas - no necesariamente el de popularidad- en esta industria que a veces solo parece buscar ser efímera:
DJO
El proyecto de Joe Keery, que pasó de ser una curiosidad a consolidarse como un fenómeno real. Desde su debut con Twenty Twenty(2019), Keery dejó claro que lo suyo no era un capricho paralelo, sino una exploración seria dentro del indie pop psicodélico. Su crecimiento explotó en 2024 con “End of Beginning”, un track que encontró en el streaming —y particularmente en TikTok— el impulso suficiente para colarse en el radar global.
Pero reducir a Djo a un solo hit sería quedarse corto, hay una lectura mucho más interesante en su propuesta: una sensibilidad que dialoga directamente con el ADN de The Strokes o los primeros trabajos de Tame Impala, especialmente en esa mezcla entre lo melódico y lo progresivo.
Canción recomendada:
Royel Otis
En esa misma línea de proyectos que han sabido expandirse sin perder identidad aparecen los australianos, el dúo ha construido una carrera que crece de forma sostenida desde sus primeros EPs hasta su consolidación reciente en charts alternativos.
Más allá de números, lo interesante está en su energía: una que se traslada con facilidad al escenario. En vivo, la banda deja ver una de las claves de su crecimiento: la conexión directa con el público y es que, hoy, más que nunca, esa relación artista-público puede amplificar el alcance de una canción.
Canción recomendada:
RENEE
Desde Monterrey, representa otra arista de esta conversación. Su proyecto, que comenzó a tomar forma alrededor de 2020 con Breve Espacio, se inserta dentro de una nueva ola de pop mexicano que prioriza la vulnerabilidad y la honestidad, aunque pueda ser medio brutal.
Hoy en día forma parte de una estructura más grande dentro de la industria, pero su esencia sigue conectando con esa generación que creció en plataformas digitales. A diferencia de otras figuras del pop latino más tradicional —como Natalia Lafourcade o Mon Laferte—, RENEE se mueve en un terreno más cercano al bedroom pop y al indie contemporáneo.
Canción recomendada:
Kevis & Maykyy
Este dúo encarna una lógica completamente distinta: la de una generación que no necesita validación tradicional para existir. Su proyecto se mueve entre el urbano, el rap y el hip-hop, pero con una identidad que escapa de las fórmulas más evidentes.
Impulsados por figuras como Toy Selectah, han logrado posicionarse dentro de un circuito que mezcla lo independiente con lo institucional, su presencia reciente en Tecate Pa’l Norte es prueba de ello: más allá del tamaño del escenario, lo relevante fue la respuesta del público, particularmente en un contexto donde no todos los proyectos logran traducir su audiencia digital a un espacio físico.
Canción recomendada:
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DRAIN
En el terreno más pesado, DRAIN aparece como parte de una evolución que no se puede entender sin mirar a Turnstile. Más que una referencia directa, funcionan como prueba de que la perseverancia y la transformación siguen siendo claves dentro de la industria.
Bajo esa lógica, los de California recogen esa energía del hardcore, pero la traducen en algo propio: una propuesta que no necesariamente responde al purismo del género, pero que mantiene intacta esa sensación de rebeldía, de urgencia, de comunidad. Son parte de una oleada post-pandémica que no está del todo definida, pero que claramente viene empujando con fuerza desde el nicho hacia algo más grande.
Canción recomendada:
Geordie Greep
Desde un lugar completamente distinto, Greep —también conocido por su trabajo con BlackMidi— representa una de las mentes más inquietas de su generación, pues su propuesta no busca ser accesible, y ahí radica gran parte de su valor.
Black Midi fue un proyecto ajeno a las reglas tradicionales de la industria, y su faceta en solitario no es la excepción. Lo que Greep construye va desde estructuras poco convencionales hasta una ejecución técnica que lo coloca en otro nivel. Es un guitarrista que piensa distinto, que compone distinto y que, en vivo, confirma esa sensación: ya que da una experiencia casi caótica, pero completamente intencionada.
Canción recomendada:
Baby Rose
En el terreno del R&B y el soul, Baby Rose se ha convertido en una figura imposible de ignorar. Su voz —profunda, densa, cargada de matices— le da una identidad inmediata dentro de un género que constantemente busca renovarse.
Su trabajo, incluyendo colaboraciones y cercanía con figuras como LeonThomas, habla también del momento que vive el R&B: uno donde la sensibilidad clásica convive con nuevas formas de producción y distribución.
Canción recomendada:
Syot
Este grupo se posiciona como uno de esos proyectos en plena construcción, con integrantes provenientes de Alemania y Países Bajos, su sonido se mueve entre el indie pop, el synth y ciertas bases del bedroom pop, pero con una identidad que es realmente resulta difícil de catalogar.
Lo interesante aquí no es solo la música, sino el contexto: bandas que nacen desde dinámicas más fragmentadas —incluso a distancia— y que eventualmente se consolidan como proyectos reales. En ese proceso, Syot encuentra un punto medio entre lo accesible y lo distintivo, algo que no siempre es fácil de lograr.
Canción recomendada:
Midweek
Finalmente, esta banda representa ese punto donde todo está por suceder. Su próxima visita al país no solo habla del crecimiento del proyecto, sino también del momento que vive Ciudad de México como plaza musical.
La ciudad se ha convertido en un termómetro claro para medir qué proyectos comienzan a generar ruido real. En el caso de Midweek, su sonido —con ecos de la ola indie de finales de los 2000, pero con una sensibilidad completamente post-pandémica— deja ver que hay algo más desarrollándose.
Y quizá ahí está el punto con ellos, y con toda esta lista: no se trata de quién ya llegó, sino de quién está en ese momento exacto donde todo puede cambiar.
Canción recomendada:
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Ninguno de estos proyectos responde al mismo molde, y quizá ahí está la clave. No comparten género, origen ni trayectoria, pero sí una cualidad más difícil de definir: todos habitan ese punto donde una escena todavía no termina de tomar forma.
Porque si algo ha dejado claro la historia reciente de la música es que las décadas no se definen al inicio, sino mucho después. Lo que hoy parece disperso —como lo fue en su momento The Strokes, Arctic Monkeys o Interpol— termina por convertirse en narrativa pura y dura.