Mike Flanagan leyó Carrie a los trece o catorce años, cuando todavía devoraba la obra de Stephen King en orden desordenado. Había empezado por los tabiques, Apocalipsis, El Misterio de Salem's Lot y Eso, así que el debut de King le cayó como un golpe rápido y seco.
A propósito de su estreno, Mike Flanagan nos contó cómo fue hacer 'Carrie'
"Carrie se sintió como una bola rápida."
Décadas después, cuando Amazon le propuso adaptarla, su primera reacción fue dudar. La historia ya tenía una película legendaria, la de Brian De Palma, y a él le parecía que estaba bien contada.
"No estaba seguro de que hubiera una razón para volver a contar esta historia."
La serie, que estrenó hoy sus ocho episodios en Prime Video, existe porque esa duda se resolvió.
Lo que nadie pudo imaginar en 1974
Según Flanagan, lo que lo hizo cambiar de opinión fue la vigencia de la historia. La novela y la película hablaban de sangre y de horror clásico, pero hoy el escenario es otro: redes sociales, videos que se viralizan y una ansiedad escolar que él mismo asegura no habría podido imaginar de adolescente.
"El horror de ser adolescente hoy es muy diferente al de 1976."
Por eso la serie transcurre en la actualidad y no es una pieza de época. Hacerla como adaptación de época, dice, habría sido "volver a leer la misma historia". Lo que le interesaba era conectar con lo que viven los jóvenes de ahora, no repetir la nostalgia.
Una Carrie sin trauma (y una Chris que no es villana)
Aquí está la apuesta más grande. En otras versiones, Carrie se define desde el miedo y el trauma, pero en la de Flanagan ocurre lo contrario: es una chica abierta, sincera y curiosa, y es justamente ese corazón el que choca contra las realidades de la adolescencia moderna. El formato de serie le dio el espacio para mostrar su mundo interior con detalle, hasta los libros que elige en la biblioteca.
Con Chris Hargensen el enfoque es igual de poco convencional. En el material original solo está ahí para atormentar a Carrie, pero él quería entender qué circunstancias llevan a un joven a dejar de lado la empatía: "Carrie fácilmente podría ser Chris bajo otras circunstancias, y viceversa."
Jugar en el arenero de Stephen King
Flanagan ya ha trabajado con King cuatro veces, y asegura que tienen más proyectos en camino. Aunque el escritor tuvo las mismas dudas que él al principio, terminó apoyando la idea una vez que le explicó qué quería hacer. King participa en el casting y en los guiones, pero deja que cada cineasta haga su propia versión: para él, "el libro es el libro y la película es la película".
"Uno de los grandes privilegios de mi carrera es que ha confiado en mí tantas veces para jugar en su arenero, con sus juguetes."
La aprobación parece haber valido la pena. King, productor ejecutivo de la serie, dijo que no podía dejar de verla y que la versión de Flanagan "habla del horror de las redes sociales".
La elección que plantea la serie
Para Flanagan, el mensaje de fondo es simple y urgente: "Debemos elegir entre la empatía y la crueldad, y esas decisiones tienen consecuencias profundas y duraderas que trascienden generaciones."
Cincuenta años después, concluye, todavía hay mucho que aprender de Carrie White. Quizás lo más inesperado de esta nueva versión es que no pide miedo, sino algo mucho más incómodo: ser amables.
Una Carrie para la era del scroll
Con todo lo anterior como antecedente, la premisa conserva el corazón de la novela, pero cambia el mundo que rodea a su protagonista. Carrie White (Summer H. Howell) ha vivido toda su vida encerrada con su madre, Margaret (Samantha Sloyan), una mujer ferozmente protectora. Cuando muere su padre, de forma repentina, Carrie es lanzada a una preparatoria pública, y ahí la espera algo que en 1974 King no pudo imaginar: un escándalo viral de acoso escolar que destroza a toda una comunidad.
Ese es quizá el gran movimiento de la serie. La crueldad ya no vive solo en los pasillos, también está en los teléfonos, en los videos que no se borran y en la presión constante de ser observado. Y mientras todo eso ocurre, empiezan a despertar sus poderes telequinéticos, que llegan junto con la adolescencia.
Encontrar a quien interpretara ese papel no fue sencillo. Casi 1,500 actores hicieron la prueba antes de que Summer H. Howell quedara como Carrie. Junto a ella aparecen Siena Agudong como Sue Snell, Alison Thornton como Chris Hargensen, Joel Oulette como Tommy Ross y Amber Midthunder como la señorita Desjardin. También está Matthew Lillard como el director Grayle y como suele pasar en el universo de Flanagan, hay caras conocidas: Kate Siegel, Rahul Kohli y Heather Graham forman parte del elenco recurrente.
Ocho episodios para una sola noche
En lugar de apresurar la historia hacia su final, la serie se toma el tiempo de mostrar las pequeñas decisiones cotidianas que se van acumulando hasta explotar en una noche devastadora. Flanagan dirigió los episodios 1, 2, 7 y 8, mientras que Kate Siegel, Axelle Carolyn, Kyra Sedgwick y Hiromi Kamata se repartieron los cuatro del centro.
La pregunta que plantea no es solo qué pasó, sino quién es realmente Carrie: ¿una heroína, un monstruo o algo mucho más complejo? Y, de paso, cuánto de lo que ocurre es culpa de ella y cuánto de todos los que la rodean.
El momento tampoco es casual. La novela salió hace más de cinco décadas y fue el inicio de una carrera cuyos libros han vendido más de 350 millones de copias. La versión de Brian De Palma de 1976, nominada al Óscar, cumple 50 años justo en este 2026. Medio siglo después, Carrie vuelve a ser el espejo incómodo que siempre fue.
Carrie ya está disponible completa, con sus ocho episodios, en Prime Video.