En MobLand, el poder nunca es una certeza: apenas una tregua sostenida por el miedo, la sangre y los secretos. La segunda temporada de la serie de Paramount+ regresará a un Londres criminal cada vez más convulso, donde nuevos enemigos amenazan con romper los frágiles equilibrios que mantenían en pie a la familia. Al mismo tiempo, la violencia se vuelve más difícil de contener y Harry Da Souza –el mediador y “limpiador” interpretado por Tom Hardy– deberá moverse una vez más entre lealtades quebradizas, ambiciones familiares y decisiones sin retorno. Pero el corazón más oscuro y fascinante de la historia seguirá latiendo en la relación entre Conrad y Maeve Harrigan, encarnados por Pierce Brosnan y Helen Mirren.
Los Harrigan están de vuelta
En sus propias palabras, ellos se necesitan con una intensidad que roza la desesperación. Su vínculo es, al mismo tiempo, refugio y condena; una historia de amor capaz de sobrevivir a la cárcel, la violencia y el horror de todo aquello que ambos han hecho, según cuentan en una entrevista exclusiva con Life and Style. “Conrad necesita a Maeve; ella lo es todo para mí. Hay una escena tan hermosa al final de la primera temporada, cuando ella está en la cárcel —yo estoy en la cárcel— y él le escribió ese discurso tan hermoso: ‘Y amo hasta los huesos que tienes’. Es muy romántico, es un romanticismo casi brutal. Y los dos están, de alguna manera, desesperados el uno por el otro, y lo saben. Sí, saben que estar solos, sin el otro, es algo mucho menor, algo que no funciona. Se necesitan, totalmente, y sin cuestionarlo”, explica Pierce Brosnan.
Para Helen Mirren, esa relación resulta perturbadora precisamente porque contiene algo reconocible. “Creo que la relación entre los personajes es muy identificable para cualquiera que tenga pareja, ¿no? Pero, al mismo tiempo, hay un horror absoluto en lo que hacen los dos. Entonces, creo que, en cierta forma, ahí está la magia de la relación: es muy identificable de una manera y, al mismo tiempo, completamente ajena a cómo vivimos en realidad. Creo que eso es lo que fascina de esos personajes”.
En Conrad, Brosnan encuentra un personaje de posibilidades imprevisibles, alguien cuya oscuridad no lo limita, sino que le abre un territorio interpretativo mucho más amplio. “Si el guión está bien escrito, puedes ir a donde quieras con él. Es maravilloso interpretar personajes así, tan retorcidos psicológicamente, porque como actor te da una libertad enorme”, afirma. Maeve, mientras tanto, conserva su peligrosa mezcla de elegancia, inteligencia y temeridad. Si hubiera que darle un consejo, Mirren no dudaría: “El único consejo que le daría a Maeve es que se la lleve más tranquila con los cócteles. Sus cócteles siempre la meten en problemas”.
Con Tom Hardy, Pierce Brosnan y Helen Mirren al frente, MobLand se prepara para regresar con una historia de poder en descomposición y afectos llevados al límite. En el universo de los Harrigan, amar significa exponerse; y sobrevivir, a menudo, exige destruir aquello que más se quiere.