Es uno de los actores más queridos de la industria, nos sorprende con cada papel y no teme navegar entre géneros. Así es Mark Ruffalo y hoy, todo el equipo de Life and Style, nos dimos a la tarea de enlistar las que consideramos algunas de sus mejores películas.
Las siete mejores películas de Mark Ruffalo según el equipo de Life and Style
No son todas y puedes no estar de acuerdo con nuestra selección, pero lo que no puedes negar es que Mark Ruffalo es un gran actor. Desde la comedia romántica hasta el thriller, pasando por la ciencia ficción y el drama, estas películas son una buena muestra de su versatilidad.
Nuestras cintas favoritas de Mark Ruffalo
Si yo tuviera 30
(2004) - Gary Winick
A través de una comedia con toques mágicos, Si yo tuviera 30 nos muestra esa crisis de identidad que prácticamente todos sufrimos durante la adolescencia. Jenna, de 13 años, desea tener 30 y su anhelo se cumple, solo para darse cuenta de que los sueños no siempre se hacen realidad de la manera en que uno quisiera. Así es crecer.
Ruffalo se luce como el galán, pero no como el clásico de las romcoms, sino como uno sencillo, tierno y un poco torpe. Mientras Jennifer Garner interpreta a una niña atrapada en el cuerpo de una mujer, Mark reacciona con una mezcla perfecta de confusión, cariño y paciencia. Y, claro, cómo olvidar la escena en la que ambos terminan bailando Thriller.
Como si fuera cierto
(2005) - Mark Waters
La trama sigue a David (Mark Ruffalo), un arquitecto paisajista sumido en el dolor tras la muerte de su esposa, que se muda a un nuevo departamento en San Francisco. Su soledad se ve interrumpida por Elizabeth (Reese Witherspoon), el espíritu de una médica controladora y adicta al trabajo que insiste en que el departamento sigue siendo suyo, aunque no recuerda cómo llegó a ese estado ni por qué nadie más puede verla.
Ruffalo retrata el dolor de la pérdida sin caer en un melodrama exagerado. Su tristeza se siente pesada, real y contenida, haciendo que su posterior regreso a la vida y a la ilusión resulte mucho más satisfactorio para el espectador.
Zodiaco
(2007) - David Fincher
Uno de los misterios más grandes del true crime llegó al cine de la mano de uno de los grandes directores del género. La trama sigue la obsesiva e infructuosa búsqueda del asesino del Zodiaco, quien atormentó a California entre finales de los años 60 y principios de los 70. A diferencia de otros thrillers, la película no busca únicamente especular sobre la identidad del culpable, sino explorar el costo humano de la obsesión de quienes intentaron descubrir quién estaba detrás de los crímenes.
Aquí Ruffalo es todo lo opuesto a un galán y se convierte en David Toschi, uno de los inspectores encargados del caso. El actor nunca lo presenta como un héroe; de hecho, estudió al verdadero Toschi para adoptar algunos de sus hábitos y construir a un policía realista, pragmático y meticuloso que dedicó años a seguir la pista del Zodiaco.
Poor Things
(2023) - Yorgos Lanthimos
Un verdadero viaje que se siente como un delirio visual y, al mismo tiempo, como una comedia de humor negro y ciencia ficción. La historia funciona como una peculiar reinterpretación de Frankenstein y sigue a Bella Baxter (Emma Stone), una joven reanimada por un científico interpretado por Willem Dafoe. Bella comienza a descubrir el mundo sin comprender —ni respetar— muchas de las normas sociales de la época victoriana.
Aquí Ruffalo interpreta a Duncan Wedderburn, uno de los personajes más arriesgados, divertidos y descarados de su carrera. Se trata de un abogado aprovechado, libertino y narcisista que intenta sacar ventaja de la ingenuidad de Bella, regalándonos una actuación repleta de berrinches, inseguridades y una pomposidad que poco a poco cae en lo absurdo.
Mickey 17
(2025) - Bong Joon-ho
El ganador del Oscar por Parásitos, Bong Joon-ho, dirige esta película en la que Mickey Barnes (Robert Pattinson) escapa de sus deudas en la Tierra embarcándose en una misión espacial como un empleado “prescindible”, encargado de realizar trabajos de alto riesgo que inevitablemente terminan provocando su muerte. Gracias a la tecnología, cada vez que muere se crea una nueva versión de Mickey con sus recuerdos intactos. El verdadero problema comienza cuando dos copias terminan coexistiendo al mismo tiempo.
En una de sus interpretaciones más excéntricas e inesperadas, Mark Ruffalo asume el papel de Kenneth Marshall, el ególatra, desquiciado y manipulador líder de la expedición. Es una especie de político populista llevado al absurdo: ridículo por momentos, pero también peligroso, autoritario y despiadado.
Empezar otra vez
(2013) - John Carney
Es una joya del cine independiente que funciona como una carta de amor a la música y a las segundas oportunidades. La historia une a Dan (Ruffalo), un productor musical de Nueva York en plena decadencia personal y profesional, con Gretta (Keira Knightley), una talentosa compositora británica que acaba de ser abandonada por su novio, recién convertido en estrella de rock, interpretado por Adam Levine.
Ruffalo domina a la perfección el arquetipo del “desastre adorable”. Al inicio lo vemos descuidado, borracho y completamente perdido, pero el actor le inyecta una pasión tan genuina y una energía tan especial cuando habla de música que resulta imposible no encariñarse con él y acompañarlo en su camino de redención.
Spotlight
(2015) - Tom McCarthy
La ganadora del Oscar a Mejor Película es un drama periodístico basado en hechos reales. La trama sigue al equipo de investigación de The Boston Globe, conocido como Spotlight, mientras desentraña un sistemático encubrimiento de abusos sexuales cometidos por sacerdotes católicos dentro de la arquidiócesis de Boston.
Mark Ruffalo recibió una nominación al Oscar como Mejor Actor de Reparto por su interpretación de Michael Rezendes, uno de los reporteros clave del equipo. El actor dota al personaje de una intensidad física y mental arrolladora: camina rápido, habla de forma atropellada y transmite la urgencia constante de un periodista obsesionado con llegar hasta la verdad. Es una interpretación muy distinta a sus personajes románticos o excéntricos y, precisamente por eso, una de las mejores pruebas de su versatilidad.