Hay actores que quedan ligados para siempre a un personaje y, aunque para muchos Steve Carell siempre tendrá algo de Michael Scott, su carrera ha demostrado que puede hacer mucho más que provocar risas incómodas.
Steve Carell cumple 64 años y estos 5 proyectos explican por qué lo queremos tanto
Ayer, 16 de agosto, el actor cumplió 64 años, y qué mejor pretexto para volver a esos proyectos en los que nos conquistó con su humor, sensibilidad y esa capacidad de pasar de lo absurdo a lo emotivo casi sin esfuerzo. Desde un jefe que definitivamente no debería estar a cargo de una oficina hasta un padre dispuesto a hacer lo que sea por su familia, elegimos cinco proyectos de Steve Carell que nos hacen quererlo todavía más.
Cinco proyectos para celebrar a Steve Carell
The Office
(2005)
Un clásico de la comedia en televisión, y quien diga lo contrario está equivocado. The Office es probablemente su obra maestra indiscutible, una sitcom con formato de falso documental que registra el día a día de los empleados de Dunder Mifflin.
Se convirtió en esa serie que perfeccionó la comedia de lo absurdo a partir de situaciones en las que muchos podían sentirse identificados, y Steve entrega una de las actuaciones cómicas más memorables de la televisión como Michael Scott.
Logró algo que parecía imposible: crear a un jefe desesperante, egocéntrico, políticamente incorrecto y sin filtros, pero dotarlo al mismo tiempo de una profunda vulnerabilidad, soledad y un deseo casi desesperado por ser querido.
Little Miss Sunshine
(2006)
Una de las mayores joyas de comedia dramática de su filmografía. La película sigue a los Hoover, una familia profundamente disfuncional y en crisis económica. Cuando Olive, la pequeña de siete años, califica para el concurso de belleza Little Miss Sunshine en California, toda la familia se embarca en un viaje por carretera de tres días.
Toni Collette, Greg Kinnear, Paul Dano y Abigail Breslin entregan actuaciones que consiguen equilibrar la tragedia de una familia en crisis con la comedia.
Carell, como Frank Ginsberg, nos regaló una actuación melancólica y sutil, en la que su mirada cansada y sus silencios transmiten buena parte del dolor del personaje. Aquí demostró que no solo es un gran actor de comedia: el drama también se le da muy bien.
La gran apuesta
(2015)
La gran apuesta narra la historia de un pequeño grupo de inversionistas y visionarios que, entre 2005 y 2007, descubren que el mercado inmobiliario de Estados Unidos era una bomba de tiempo. Parte de su éxito radica en que rompe constantemente la cuarta pared y utiliza cameos de celebridades para explicar conceptos financieros complejos.
Steve Carell interpreta a Mark Baum, personaje inspirado en el inversionista real Steve Eisman, líder de un fondo de cobertura independiente y atormentado por una tragedia personal. Esta es una de las actuaciones más intensas de Carell, quien da vida a un personaje furioso, cínico y ruidoso que está muy lejos de los papeles cómicos por los que se hizo famoso.
Virgen a los 40
(2005)
Quizá fue el proyecto que terminó de catapultarlo al estrellato cinematográfico y que ayudó a redefinir la comedia estadounidense de los 2000.
Carell interpreta a Andy Stitzer, un hombre amable, solitario y un poco nerd de 40 años. Su vida transcurre con total tranquilidad hasta que sus amigos descubren que nunca ha tenido relaciones sexuales. A partir de ese momento, se proponen como misión personal ayudarlo a perder la virginidad.
Como Andy, Steve demostró que tenía el potencial para cargar con un papel protagónico y convertirse en una estrella de cine. Además, la idea del personaje nació a partir de un sketch que Carell había desarrollado durante sus años en la comedia de improvisación.
Beautiful Boy
(2018)
Junto a Timothée Chalamet, Carell protagoniza esta cinta basada en las memorias del periodista David Sheff y de su hijo, Nic Sheff. La trama retrata el doloroso ciclo de la adicción: las promesas de rehabilitación, las recaídas, la manipulación y el desgaste emocional de una familia que se niega a rendirse.
Carell se aleja por completo de cualquier rastro de humor para interpretar a un padre desesperado por encontrar una solución al problema de su hijo. Su actuación transmite con enorme fuerza la transición del optimismo inicial al agotamiento y, finalmente, a la dolorosa aceptación de que hay situaciones que están fuera de su control.
Un par de extras, porque nunca es suficiente Steve Carell
Loco y estúpido amor
(2011)
Es considerada una de las comedias románticas más inteligentes y refrescantes de la década de 2010. Steve interpreta a Cal Weaver, un hombre cuya vida cambia después de que su esposa le pide el divorcio.
En el camino conoce a Jacob Palmer, interpretado por Ryan Gosling, quien decide enseñarle a recuperar la confianza y seducir mujeres. Sin embargo, detrás de los cambios de imagen, las citas y las situaciones absurdas, Cal continúa intentando entender qué salió mal en su matrimonio y si todavía existe una posibilidad de recuperar a su familia.
Roster
(2026)
Su proyecto más reciente marca su regreso al formato que lo consagró: la televisión. La serie sigue a Greg Russo (Steve Carell), un exitoso autor de novelas de acción y aventuras que decide mudarse a un campus universitario de Nueva Inglaterra, no como estudiante, sino como escritor en residencia y profesor.
Su verdadera motivación es estar cerca de su hija adulta, Katie, una docente de la universidad que atraviesa una complicada crisis matrimonial. La historia se enfoca en la evolución de su relación padre-hija, mientras explora los choques generacionales y le permite a Carell volver a ese terreno en el que se mueve tan bien: encontrar humor incluso en las relaciones más complicadas.