Si algo ha dejado claro el cine de terror en los últimos años es que sigue siendo uno de los géneros más capaces de sorprender. Mientras Hollywood apuesta cada vez más por franquicias y secuelas, las historias originales continúan encontrando a su público. El mejor ejemplo es Obsession, la cinta de Curry Barker que acaba de romper uno de los récords más importantes de la década.
'Obsession' hizo lo impensable: la película de terror de 750 mil dólares que destronó a 'Sinners'
La película se convirtió oficialmente en la película original de acción real más taquillera de la década, al superar los 371 millones de dólares en la taquilla mundial y dejar atrás los 370.3 millones alcanzados por Sinners, el aclamado filme de Ryan Coogler.
La hazaña resulta todavía más sorprendente si se compara el presupuesto de ambas producciones. Mientras Sinners fue realizada con cerca de 90 millones de dólares, Obsession costó aproximadamente 750 mil dólares, convirtiéndose en uno de los casos de éxito más extraordinarios que ha visto el género en años recientes.
¿De qué va 'Obsession'?
La historia sigue a Bear (Michael Johnston), un joven dispuesto a todo por conquistar a Nikki (Inde Navarrette). Cuando rompe una misteriosa rama capaz de conceder deseos para lograr que ella se enamore de él, desencadena una fuerza sobrenatural que transforma el romance en una espiral de horror. Con una propuesta que mezcla terror sobrenatural, humor negro y violencia, la película encontró rápidamente un lugar entre los títulos más comentados del año.
Su recorrido comenzó en el Festival Internacional de Cine de Toronto 2025, donde llamó la atención de distribuidores y crítica. Sin embargo, fue el boca a boca el que terminó impulsando su éxito comercial. Incluso tras su llegada a plataformas digitales, la película ha conseguido mantenerse con fuerza en la taquilla, un comportamiento poco común en la industria actual.
Por supuesto, el récord no opaca el impacto de Sinners. La película de Ryan Coogler no solo fue un fenómeno comercial, sino también uno de los grandes títulos de la temporada de premios, acumulando un número histórico de nominaciones al Oscar y consolidándose como una de las producciones más importantes del año.
Lo que sí deja claro el triunfo de Obsession es que el terror atraviesa un momento excepcional. En un panorama dominado por propiedades intelectuales conocidas, una película completamente original y realizada con recursos limitados acaba de demostrar que todavía existen historias capaces de convertirse en fenómenos globales.
Y viendo la respuesta del público, todo indica que este no será el último récord que el género esté dispuesto a romper.