No solo fue Pedro Pascal llegando a los Oscar sin vello facial; a lo largo de los años hemos visto a cientos de hombres lucir particularmente diferentes una vez que deciden afeitarse la barba o el bigote. No podríamos decir si se ven mejor o peor, aunque la balanza suele inclinarse hacia lo segundo.
¿La barba te hace ver más guapo? Esto es lo que dice la ciencia
Pero, ¿qué hay detrás de quitarse la barba o el bigote y por qué una persona puede lucir tan diferente? Nos dimos a la tarea de investigar las bases científicas, o lo más cercano a eso, para entender si el vello facial realmente puede hacer ver mejor a un hombre o si simplemente es algo que hemos decidido creer.
¿Por qué los hombres llevan barba?
Empecemos por lo sencillo. Anatómicamente hablando, el vello facial, entiendase barba y bigote, crece debido a que la dihidrotestosterona, un derivado de la testosterona, estimula los folículos pilosos del rostro.
Sin embargo, a diferencia del vello de otras partes de la cara, como las cejas, que ayudan a proteger los ojos del sudor y la suciedad, la barba y el bigote no parecen tener una función biológica esencial.
Entonces, ¿por qué son tan importantes para muchos hombres? Aquí es donde la conversación pasa de la anatomía a la psicología. Aunque el vello facial no tenga una función fundamental, diversas teorías sostienen que, al ser un rasgo predominantemente masculino, suele asociarse con masculinidad, autoridad, confianza e incluso estatus.
Aun así, algunos estudios sugieren que, más que atraer al sexo opuesto, el vello facial pudo haber evolucionado para intimidar a otros hombres. Un artículo publicado en 2012 por la University of Oxford en nombre de la Sociedad Internacional de Ecología del Comportamiento reveló que la barba podría ayudar a los hombres a parecer más agresivos y dominantes.
Cuando las personas observan rostros con barba, tienden a detectar expresiones de enojo más rápido y con mayor precisión que en rostros afeitados. Además, al estar relacionada con procesos hormonales y madurez física, la barba también suele interpretarse como un signo de vitalidad.
El atractivo detrás de la barba
La realidad es que la barba sí puede ayudar a resaltar o disimular ciertos rasgos faciales. Una barba o bigote bien cuidados pueden acentuar la línea de la mandíbula y, cuando son densos, aportar profundidad y definición al rostro.
También pueden ser eficaces para disimular cicatrices, acné, marcas de foliculitis o incluso una papada, funcionando como una barrera visual que suaviza los contornos inferiores del rostro.
Y con la ayuda de un buen barbero, una perilla puede alargar visualmente una cara redonda, mientras que una barba completa puede equilibrar un rostro más alargado, mejorando la sensación de simetría.
Con todo esto no queremos decir que la barba sea la opción ideal para todos. Como ocurre con muchas cosas relacionadas con la apariencia, la percepción social juega un papel importante.
Mientras algunos estudios revelan que los hombres con barba son percibidos como mejores padres, otros muestran que un hombre con vello facial trabajando en la recepción de un hotel puede generar más desconfianza.
Entonces, ¿la barba te hace más guapo?
Podría decirse que sí, al menos cuando se suman factores como masculinidad, confianza, definición facial e incluso madurez. Sin embargo, como muchas cosas en la vida, todo depende del contexto.
Durante los velludos años 70, las mujeres tendían a considerar a los hombres con barba abundante como más masculinos, maduros, dominantes y seguros de sí mismos. En cambio, durante los 90 ocurrió casi lo contrario: los hombres afeitados eran percibidos como más jóvenes, más atractivos y más sociables.
Entonces, ¿todo es un constructo social? Probablemente sí.