Para una casa de moda como Giorgio Armani, un archivo no solo resguarda prendas: guarda decisiones y tiempo. Con su nuevo proyecto Armani/Archivio, la Maison echa una mirada al pasado para convertir su huella en la visión de una colección de clásicos reinventados.
Giorgio Armani reinterpreta su archivo con una colección de clásicos
(Fotografía: Giorgio Armani )
Armani/Archivio de Giorgio Armani se compone de trece looks, 7 masculinos, que incluyen piezas clave de colecciones de los años 1979 a 1994, teniendo en todas ellas como eje principal la chaqueta, una pieza clave en el universo de la casa de moda.
Los 7 looks masculinos de Armani/Archivio por Giorgio Armani
La colección primavera-verano 1979 se inspira en el cine estadounidense de los años treinta, proponiendo una nueva visión de la sastrería, poniendo especial atención en las bases de una elegancia esencial, moderna y perdurable.
El segundo look de primavera-verano 1981, es una transición mucho más natural a la sastrería, con líneas más ligeras y la integración de estampados como un elemento distintivo.
Primavera-verano de 1983 mantiene una estructura y elegancia mucho más relajada, inspirándose en el trabajo al aire libre que se aprecia en detalles que unen funcionalidad y refinamiento, redefiniendo lo casual desde una perspectiva sofisticada.
La colección del 87 es el punto de inflexión de la identidad visual de la marca, en donde su sastrería evoluciona y se acerca a la elegancia de la vida diaria.
El look de la colección primavera-verano 1990 sintetiza la nueva idea de elegancia Armani: más libre, más natural y desprendida de las rigideces de la sastrería clásica.
Otoño-invierno de 1990 también encarna el concepto de deconstrucción en Armani: aligerando la arquitectura de la sastrería clásica para reconfigurarla en una forma más fluida y contemporánea.
Finalmente, el look de la colección primavera-verano 1994 señala un momento clave en la evolución de la marca. Forma y materia encuentran una sintonía natural entre herencia sartorial y actitud contemporánea, dando lugar a una sastrería con libertad, que define una elegancia esencial, coherente y atemporal.