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Nuestras Historias

Un físico ideal y alcanzable

El paso de los años y nuestros estilos de vida tienen un efecto directo sobre nuestra piel. Sin embargo, ya no hay que pasar por el quirófano para lograr un tono o una textura saludables.
vie 05 agosto 2022 08:24 AM

La belleza, ese concepto totalmente subjetivo que ha logrado encasillarse a lo largo de los años en ciertos estándares, solo admite a un selecto grupo de personas gracias a factores intangibles como la estatura, la masa muscular y el color de la piel, que a su vez han fungido como valores diferenciadores que permiten distinguir a una persona bella de otra que no lo es (según, claro, esos mismos estándares).

La idea, vigente desde la edad antigua y más contemporánea que nunca, idealiza la belleza masculina mediante estrictos cánones, como demuestran, por ejemplo, las esculturas del Renacimiento, un periodo en el que el David de Miguel Ángel ejerce como faro principal. Un cuerpo basado en proporciones perfectas, en el que la armonía y la simetría eran características fundamentales que convertían al hombre y su anatomía en centro de estudio a través de torsos en forma de V (espalda ancha y cintura estrecha) y brazos y piernas musculosas con un pelo cuidado al detalle y perfectamente peinado.

Eso, por supuesto, sin dejar de lado el impecable acabado de la piel que brindaba el mármol blanco. Con el paso de los años, sin embargo, esos estándares de belleza se han mantenido casi idénticos, haciendo que la constante búsqueda de ese ideal de perfección sea una lucha incansable tanto para hombres como para mujeres.

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Las opciones para conseguir la belleza

La práctica del ejercicio físico y una buena alimentación son la base principal para conseguir los anhelados objetivos estéticos. Para aquellos más desesperados existen las famosas cirugías plástico-estéticas, cuyo objetivo es llevar a cabo algún tipo de corrección en el físico para así ayudarle a obtener una armonía facial o corporal acorde con las expectativas personales. Este tipo de cirugías podrían considerarse aspiracionales, y muchas veces el paciente no termina convencido de los resultados obtenidos. Peor aún, como en cualquier otra cirugía, también existen riesgos y complicaciones que pueden conducir a un desenlace nada favorecedor.

Para quienes no buscan un cambio radical, aquellos que no quieren invertir mucho o que simplemente temen ir al quirófano, en los últimos años ha surgido una nueva alternativa cuyo enfoque también es brindar una mejor apariencia física: la medicina estética. Es en su regazo donde podemos encontrar los llamados tratamientos no invasivos; es decir, todas las técnicas que no requieren el uso de bisturíes ni anestesias generales. Eso sí, realizadas por doctores especializados, ya que no se trata de tratamientos aptos para realizarse en casa. Lo desgrana el doctor Bernardo Goldzweig Hans, director médico en la Clínica BGH Medicina Estética.

“Los tratamientos no invasivos son los procedimientos médico-estéticos que se realizan sin cirugías, ya sea para ofrecer armonización facial o corporal. Además, con ellos se puede revertir el envejecimiento natural de la piel y regenerar el pelo. En la clínica BGH, con fillers, sustancias seguras y aparatología no invasiva de alta gama se hacen procedimientos ambulatorios; esto es, que no requieren largos periodos de recuperación. En algunos casos solo es necesaria una anestesia tópica o local e incluso hay algunos que se pueden hacer con sedación consciente para disminuir al mínimo cualquier tipo de molestia”, explica.

Tecnología para tratamientos no invasivos

Al igual que sucede con muchos de los productos de belleza y grooming que aplicamos sobre la piel, entre los tratamientos no invasivos existen diferentes tipos de tecnologías y aparatologías. Muchas son desarrollos exclusivos de diferentes laboratorios especializados, pero lo más importante no es la marca ni el nombre del producto, sino el beneficio que este pueda brindar al cuerpo.

“Las técnicas que más se emplean son las que buscan devolverle a la piel un aspecto más joven y saludable y tratan diferentes patologías (acné, manchas, rosácea y alopecia, entre otras). Son los llamados cócteles multivitamínicos y antioxidantes, que rejuvenecen de forma natural, aparatología como la radiofrecuencia, la terapia fotobiodinámica (única en el mercado), el ultrasonido microfocalizado y los hidrofaciales para limpiezas profundas”, relata la doctora Eldy Villagómez Llanos, dermatóloga especializada en cirugía y oncología dermatológica.

 

Los tratamientos no invasivos más conocidos

Con el paso de los años, se ha ido multiplicando la variedad de opciones de tratamientos no invasivos. Entre ellos, los más representativos son los que se enfocan en la disminución de la grasa corporal, los que combaten afectaciones de la piel y, obviamente, los que buscan brindar una apariencia sana y juvenil al rostro y cuerpo.

La radiofrecuencia es uno de los más populares y podemos encontrar su origen en la medicina destinada a la recuperación de lesiones y contracturas y a la regeneración del tejido interno. Funciona introduciendo calor hasta las capas más profundas de la piel para impulsar la quema de la grasa y atacar la flacidez.

“Se transmite calor en la piel aumentando la temperatura interna, aproximadamente hasta a los 40o C, para así estimular la producción de colágeno y elastina y romper las células de la grasa. Esto provoca que se diluyan en el organismo y se eliminen a través del hígado, los riñones y el ejercicio físico”, comenta Villagómez Llanos.

La radiofrecuencia puede mostrar resultados después de un par de sesiones (las recomendadas son entre cuatro y seis), y es efectiva por un periodo de un par de años mientras reafirma el tejido, pero no el músculo, ya que para conseguir la tensión de este último es necesaria la electroestimulación.

La luz pulsada, por su parte, es un tipo de láser con diferentes usos, aunque en esta ocasión nos enfocaremos en dos: la disminución de las manchas en la piel y la reducción del vello corporal. En cuanto a las manchas en la piel, estas surgen con el paso de los años como consecuencia de la exposición solar. La luz que se aplica logra penetrar en el interior de las capas de la piel, reduciendo las células que generan el pigmento y disminuyendo el tamaño de la mancha e incluso desapareciéndola definitivamente. Además, la luz pulsada también se puede aplicar para disminuir la cantidad y el volumen del vello corporal. En general, cuatro sesiones pueden ser suficientes para reducirlo considerablemente.

La recuperación de la piel, cuyo término comercial es Meso Ox Hydralight, consiste en un tratamiento diseñado para revitalizar la dermis gracias a una fórmula de varias vitaminas que incluye ácido hialurónico. Además, repara la piel cansada y ayuda a retrasar los primeros signos de la edad mediante la composición de vitaminas, minerales y aminoácidos mientras busca la firmeza, luminosidad e hidratación de la piel con la aplicación de pequeñas inyecciones sobre el rostro.

En este caso, tres sesiones podrían ser suficientes para atisbar cambios. Al ser un tipo de filler o relleno, es importante considerar que sus ingredientes se encuentren de forma natural en el cuerpo. Así, si se llegara a presentar algún problema o reacción, nuestro sistema puede reaccionar y recibir de mejor forma la sustancia administrada. El ácido hialurónico es la mejor opción, ya que es compatible y biodegradable.

Entre todos los tratamientos, podríamos decir que el peeling, destinado a eliminar las células muertas de la piel, es el menos invasivo. La clave para realizarlo correctamente está en incluir algún tipo de ácido natural, como el salicílico (recomendado para cutis con acné) o el glicólico (para rejuvenecimiento facial). Se trata de un tratamiento no invasivo que no requiere aparatología alguna.

Fórmulas tópicas vs. no invasivos

Es importante aclarar que tanto las fórmulas tópicas (hidratantes, sueros, mascarillas...) como los tratamientos no invasivos, son progresivos, y ambas opciones son efectivas. Solo es necesario tener presente que las fórmulas tópicas formarán parte de nuestra rutina diaria, mientras que las no invasivas podrían verse como una ayuda extra que brindará a nuestro cuerpo un beneficio más acelerado. También hay que señalar que los efectos visibles de alguno de los tratamientos no invasivos son poco notorios y que en algunos casos serán necesarias más sesiones para llegar al aspecto deseado.

La temida vejez

Para concluir, una pequeña reflexión sobre la interminable búsqueda de la belleza y el miedo al paso del tiempo. Aunque los cánones de belleza nos han enseñado a temer el envejecimiento, los tiempos cambian. Hoy, la idea no es impedir la llegada de la vejez, sino alcanzar la edad madura con el mejor estilo y con una piel y cuerpo saludables. Tras leer este artículo, muchos recurriremos a los tratamientos no invasivos para retrasar lo inevitable, pero debemos ser conscientes de que el aspecto más importante será siempre el bienestar y la salud de la piel. No importa qué tan joven te veas; lo esencial es tener una buena apariencia según la etapa de vida que estés viviendo.

 
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