Pikachu ya presume algo que casi ningún humano puede poner en su currículum: estuvo en el espacio. Y no fue una visita de cortesía, un peluche del Pokémon más famoso del mundo viajó a la Estación Espacial Internacional junto a la astronauta francesa Sophie Adenot, de la Agencia Espacial Europea (ESA), y se quedó 67 días en órbita.
Pikachu ya es astronauta (y tiene 1,040 vueltas a la Tierra para demostrarlo)
Un tour sin gravedad
La ESA lo documentó con un video en el que Adenot le enseña la ISS a Pikachu, que flota por los módulos y descubre algunos de sus rincones más conocidos. Verlo ahí, sin peso y con cara de "¿esto es normal?", tiene algo que merece dar la vuelta al mundo.
El video se estrenó con motivo de la Semana Mundial del Espacio, que como ya te conté se celebra del 4 al 10 de octubre. Y el paseo tiene números que impresionan: en esos 67 días, que arrancaron el 11 de abril de 2026, el peluche dio alrededor de 1,040 vueltas a la Tierra.
Además, Adenot no se limitó a la ISS. Durante sus viajes, tanto en la Tierra como a bordo de la estación, fue capturando momentos con su acompañante en fotos y videos que ya se pueden ver en la página de la ESA. El peluche incluso tuvo su momento de gala en una ceremonia en la sede de la agencia en París.
Del espacio al museo (y al celular)
Que Pikachu haya vuelto a casa no significa que la misión haya terminado. El peluche será protagonista de una exposición itinerante que recorrerá museos de Europa, donde las misiones espaciales, los astronautas y la investigación del Sistema Solar se mezclan con personajes de Pokémon. La idea de la ESA y The Pokémon Company International es acercar la ciencia a las nuevas generaciones a través de la imaginación.
También habrá una parte para quienes prefieren explorar desde el sillón. Pokémon GO sumará un Pikachu astronauta del 4 de octubre de 2026 al 30 de abril de 2027, con incursiones, investigaciones temporales y encuentros especiales en los museos participantes.
Al final, el personaje que lleva casi tres décadas capturando a una generación tras otra ahora también logra algo más difícil y es que muchos niños (y no tan niños) se queden mirando el cielo y se pregunten qué hay allá arriba.