Abres la plataforma, buscas esa serie que llevas meses guardando "para un día que tenga tiempo" y descubres que ya no está. En su lugar, aparece una serie idéntica a la que se estrenó la semana pasada y una suscripción que, sorpresa, volvió a subir de precio.
Menos opciones, más de lo mismo: cómo la fusión Paramount-Warner cambia lo que consumes
Paramount y Warner se han fusionado y, cuando dos gigantes del entretenimiento se casan, muchas cosas están por cambiar. Aunque creas que esto es puro chisme de ejecutivos, lo que vemos en casa termina decidiendo qué consumimos, a dónde viajamos y de qué hablamos en la cena.
Una fusión con muchos reparos
La nueva empresa, que a partir de ahora se conoce como Paramount Skydance, llega después de meses en los que varios estados del país vecino se opusieron a la adquisición. ¿Por qué había tanta resistencia a la operación? ¿Por qué incluso celebridades como Mark Ruffalo se pronunciaron en contra de la compra?
No nos vamos a meter en temas demasiado políticos, porque al final no nos compete. Pero la realidad es que la oposición se debió a los riesgos de monopolio, los despidos masivos y los conflictos de interés. Y aunque queramos mantenernos al margen, la nueva compañía será dirigida por David Ellison, hijo del fundador de Oracle, cuya familia tiene un vínculo estrecho con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ¿ves el problema?
¿Cambiará lo que vemos?
Es posible. Paramount Skydance es uno de los actores más importantes en el cine, la televisión, el streaming y las noticias. Su catálogo incluye títulos como Misión Imposible, Top Gun, Star Trek y El Padrino, entre otros.
Por su parte, Warner Bros. Discovery aporta grandes franquicias como Harry Potter, Friends, Game of Thrones y el Universo DC. Ahora todos esos títulos serán controlados por una sola empresa.
Qué implica para Hollywood
La narrativa ahora es otra, mucho más reducida. ¿Qué se puede decir? ¿Qué se puede poner en debate? ¿Quién controla los mensajes y la información que llega a los consumidores?
La fusión es resultado de la enorme deuda que Warner Bros. Discovery venía arrastrando. Se necesitaban medidas rápidas para poner las cosas en orden y esta fue la elegida.
Esa sinergia significa que, muy probablemente, habrá despidos y recortes que afectarán a empleados que ya habían pasado por distintos cambios. También habrá menos oportunidades laborales y, hablando específicamente de los creativos, los cineastas tendrán menos estudios importantes a los cuales acudir en busca de financiamiento para sus proyectos. Los directores que trabajan en películas con un atractivo comercial no tan amplio se verán en serios aprietos.
¿Menos plataformas, más opciones?
Sí, la fusión reunirá una enorme cantidad de contenido que ya existe, pero no todo se trata de cantidad. También importan la calidad y quién decide qué se produce, se financia, se promociona y se distribuye.
El profesor Matthew Ricketson, de la Universidad Deakin, afirmó que el problema principal radica en la concentración de la propiedad de los medios de comunicación: "La diversidad de opiniones, la pluralidad de puntos de vista e historias... si hay una falta de diversidad de ellas... eso no es para nada bueno", dijo.
La afectación a los consumidores
No olvidemos que Warner aún tiene una deuda y hay quienes afirman que los consumidores asumirán parte del costo de la empresa. Eso no significa que te vayan a mandar un mensaje para pedirte una transferencia, pero sí puedes estar seguro de que habrá un aumento en el costo de las plataformas.
Igual de importante: cuando la información, ya sea noticiosa o de entretenimiento, cae en unas mismas manos, es difícil ser imparcial ante noticias importantes que involucren a sus propias empresas, aliados comerciales y gobiernos.
Además, cuando una empresa controla múltiples plataformas, tu perfil de consumo se vuelve hipercentralizado. Las recomendaciones que recibes en tus dispositivos no están diseñadas necesariamente para mostrarte "lo mejor", sino para dirigir tu atención hacia los productos que el conglomerado necesita rentabilizar, moldeando tus gustos de manera sutil pero constante.
Lo que queda de nuestro lado
Todavía es pronto para saber qué tanto cambiará el catálogo, pero sí hay algo que podemos hacer: elegir con más intención. Revisar en qué plataformas gastamos, buscar más allá de lo que el algoritmo nos pone enfrente y darle una oportunidad a propuestas que no vienen de los grandes estudios. Al final, aunque la decisión de qué se produce ya no esté en nuestras manos, qué vemos y qué apoyamos sigue siendo nuestro.