Difícilmente un evento deportivo alcanzará los mismos niveles de audiencia en Estados Unidos que un Super Bowl. Sin embargo, a pesar de ser un país donde el deporte más consumido es el fútbol americano, la final de la Copa Mundial consiguió un hito al reunir a 63 millones de espectadores, aun cuando la selección estadounidense ni siquiera participó en el encuentro.
Con 63 millones de espectadores, la final de la Copa Mundial rompe récord de audiencia
Para poner en perspectiva lo conseguido este fin de semana, antes de la final el partido más visto en Estados Unidos era el que disputaron la selección de ese país y Bélgica, con una audiencia de 46 millones de espectadores. Sorprendentemente, el segundo partido más visto de esta Copa Mundial fue el de México vs. Inglaterra, que fue seguido por 44.9 millones de personas.
Sí, la final pudo no haber tenido un crecimiento excepcional respecto a otros grandes eventos deportivos. Sin embargo, como mencionamos anteriormente, para un país donde el fútbol americano domina ampliamente las preferencias, que un partido en el que ni siquiera jugaba su selección alcanzara ese nivel de audiencia es un logro que no puede pasar desapercibido.
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El encuentro alcanzó su punto máximo de audiencia entre las 17:45 y las 18:00 horas (tiempo del Este), justo cuando el partido se había ido a tiempos extra y Ferran Torres anotó el gol que le dio la victoria a su selección.
Ahora bien, si lo comparamos con la final del Mundial de Qatar 2022, esta apenas registró una audiencia de 22.3 millones de personas en Estados Unidos. Aunque el partido enfrentó a Argentina y Francia, el cambio de horario limitó considerablemente el número de personas que pudieron seguir la transmisión.
Si bien las cifras se mantuvieron por debajo de los casi 126 millones de espectadores que siguieron el Super Bowl XLIX, cuando los Seattle Seahawks derrotaron a los New England Patriots, representan un hito significativo para un deporte que durante mucho tiempo ha permanecido a la sombra del fútbol americano, el baloncesto y el béisbol.
La audiencia incluso superó a los 25 millones de personas que sintonizaron el quinto partido de las Finales de la NBA, en el que los Knicks de Nueva York pusieron fin a una sequía de 53 años al derrotar a los Spurs de San Antonio.
En general, el torneo, organizado conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México por primera vez, se benefició de transmitirse en horario estelar para el público estadounidense. Además, muchos aficionados se sintieron atraídos por lo que podrían ser las últimas apariciones en una Copa del Mundo de figuras como Lionel Messi y su eterno rival, Cristiano Ronaldo.
Eso no significa necesariamente que el público estadounidense se sienta hoy más atraído por este deporte; simplemente, los horarios jugaron un papel muy favorable. Es muy probable que la Copa del Mundo de 2030 y la de Arabia Saudita 2034 se disputen en horarios menos convenientes para América en general, lo que podría afectar los índices de audiencia, especialmente en aquellos países donde el fútbol no es el deporte con mayor seguimiento.