El Mundial de 2026 sigue rompiendo marcas y esta vez no fue únicamente por lo ocurrido en la cancha. El partido entre México e Inglaterra, jugado ayer, alcanzó una audiencia cercana a los 60 millones de televidentes, convirtiéndose en una de las transmisiones más vistas del siglo en México.
México vs. Inglaterra hace historia: 60 millones de personas en todo el mundo vieron el encuentro
La cifra fue dada a conocer por Gabriela Cuevas, representante del Gobierno de México para la Copa Mundial de la FIFA 2026, quien destacó que el encuentro superó todos los registros históricos de audiencia para una transmisión deportiva en el país, mientras que en otros países se subrayó el alcance del partido. La audiencia incluyó las transmisiones de televisión abierta, televisión de paga y las distintas plataformas con derechos de transmisión.
Aunque Inglaterra avanzó a los cuartos de final tras imponerse 3-2, el resultado deportivo quedó acompañado por otro logro: el enorme interés que despertó la Selección Mexicana dentro y fuera del país. Desde el inicio del torneo, cada uno de sus encuentros había incrementado los niveles de audiencia, pero el enfrentamiento contra Inglaterra llevó esas cifras a un nivel sin precedentes.
Cabe señalar que en un momento como el que estamos viviendo este dato tiene mucho peso. En los últimos años las audiencias televisivas se han dividido entre plataformas de streaming, redes sociales y contenido bajo demanda. Hoy es cada vez menos común que millones de personas sintonicen un mismo programa al mismo tiempo.
Precisamente por eso, los grandes eventos deportivos en vivo mantienen un valor único. Son de los pocos contenidos que siguen reuniendo audiencias masivas en tiempo real y generan conversaciones simultáneas tanto en televisión como en plataformas digitales.
El Mundial de 2026 ha sido un ejemplo de ello. Organizado por México, Estados Unidos y Canadá, el torneo ha impulsado cifras récord de asistencia en los estadios, consumo de contenido digital e interacción en redes sociales. Para las cadenas de televisión y las plataformas de streaming, el fútbol continúa siendo uno de los contenidos con mayor capacidad para atraer audiencias masivas y anunciantes.
En el caso de México, el fenómeno va más allá del deporte. Los partidos de la Selección se convirtieron en eventos sociales que reunían a familias, amigos y comunidades enteras en restaurantes, plazas públicas, oficinas y hogares que adaptan su rutina alrededor de cada juego.
El récord de 60 millones de espectadores confirma que, incluso en una era dominada por el consumo personalizado, todavía existen acontecimientos capaces de convocar a millones de personas frente a una misma pantalla.